- JUN. 10, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Ante decenas de trabajadores de la Aduana del Ecuador, el presidente de la República, Rafael Correa, expresó ayer su respaldo a la entidad y cuestionó al sistema judicial por revocar las órdenes de prisión de ejecutivos de Corporación Quezada, en un caso de subvaloración de mercancías.
“Sé que están recibiendo muchas presiones (...) pero el propio Presidente está aquí para decirles ‘adelante, ánimo, tienen todo el respaldo’”, les dijo.
Acompañado del gerente de la Aduana, Santiago León, y de los ministros de Defensa, Javier Ponce; de Gobierno, Gustavo Jalkh; y de Política Económica, Diego Borja, Correa expresó su malestar por el proceso.
“Pese a que el contrabando es una infracción penal, en toda la historia del país no ha habido un contrabandista preso. ¿Para qué han servido los jueces de aduana?, ¿qué han hecho? Habría que revisarles las cuentas, para ver si ahí no hay enriquecimiento ilícito”, señaló.
Añadió que en el país “todos conocemos los nombres y apellidos de los grandes contrabandistas”, y pidió a la Corte Nacional de Justicia y al Consejo de la Judicatura acabar con eso.
Tras visitar la Aduana, el Jefe de Estado hizo un recorrido por las bodegas de la entidad en el puerto marítimo, donde hay carga decomisada de contrabando y en abandono. Llegó hasta la zona de aforo, y allí dos ecuatorianos que retornaron de Italia y España se quejaron porque llevan varios días sin poder desaduanizar sus menajes de casa, lo que les obliga a pagar por bodegaje y más gastos.
Al mediodía, Correa se reunió con autoridades de la Policía en el Ministerio del Litoral, y después almorzó con miembros de la organización Los Ñetas.