- JUN. 08, 2009 - Foto - Cine y TV - EL UNIVERSO
Hace un par de días, alguien me preguntaba qué gusto encontraba en mirar “series viejas”, refiriéndose a Law & Order y Law &Orden: UVE (Unidad de Víctimas Especiales). En ese momento solo pude responder desde la óptica del mero placer, pero pensándolo un poco más, de manera consciente descubrí que la visión de lo “antiguo” es precisamente lo que inclina la balanza en la ley de mi atracción.
Pensar en el proceso de investigación policial en una ciudad como Nueva York, y desarrollar la trama sin los artilugios de una modernidad de laboratorio o de pruebas concluyentes que no salen de modernísimas máquinas, es justamente lo llamativo. Volver a seguir en cada esquina a los sospechosos hasta declararlos culpables o inocentes, y descubrir paso a paso cómo la astucia y las herramientas de la confrontación o la entrevista son los más pesados elementos de juicio, se convierte en un mirar hacia atrás de una manera muy grata.
Estas dos series que transmite la televisión por cable, en nuestro país tienen tradición. La primera es ganadora de un Emmy y ve la luz desde la década de los años noventa y, luego de Los Simpson, es la serie más longeva, con 19 temporadas. La segunda es una derivación de la primera, pero no menos interesante. Me reconozco fanática de la tecnología de las CSI, pero Law & Order tiene una estética intelectualmente poderosa.