Lo tradicional quedó atrás. En las bodas se imponen los colores fuertes y combinados, las tortas falsas y la decoración con flores tropicales.
Lo primero que debe tener en cuenta si ha planificado casarse es que debe hacer la reservación del salón de eventos mínimo con seis meses de antelación. Es la recomendación que hacen los especialistas en la organización de fiestas de matrimonios en vista de la demanda que hay por esta época. Si ya tiene el lugar, es recomendable que cuatro meses antes coordine el tipo de decoración, las invitaciones, los bocaditos, los dulces y la torta.
Los colores oscuros, los formales y el blanco del matrimonio han quedado atrás. Los novios de hoy buscan tonos y decoraciones innovadores. Ponga atención.
DecoraciÓn
¿Se hubiera imaginado una fiesta de matrimonio con tonos fucsia, lila, verde limón y turquesa? Tal vez no, pero ahora son precisamente los colores que se imponen, combinados con tonos ocre.
Verónica Carrillo, coordinadora de G & G Eventos, dice que a estos se suma el naranja y el uso de tornasoles y satinados. La idea es emplear, por ejemplo, sobremanteles o colgantes que reflejen el color.
“Hay mucha mezcla con colores y en la decoración se imponen colores fuertes, café con turquesa, turquesa-fucsia, depende del estilo, y se impone lo temático”, indica Marcela Miranda Illingworth, de A & M Eventos. Ella explica que depende del gusto de los novios y de si la boda es temática o no.
Según Mariela Gabino, administradora de El Manantial Centro de Eventos, estos tonos fuertes se suelen combinar con otros de contraste. Las variaciones son infinitas. Por ejemplo, el verde limón con café, el turquesa con café o el verde limón con azul.
La decoración ya no se centra solo en el salón, las sillas o los alrededores. El techo gana importancia con el uso de organza en estos colores.
Para complementarla, se emplean flores tropicales, que también están en boga. Las rosas blancas van quedando de lado. Ella indica que se combinan desde flores secas hasta troncos, decorados con chifones y luces.
En los centros de mesa, señala Carmen López de Plúas, de De la Ría Eventos, la tendencia es que sean muy altos con flores arriba para no molestar la vista de las personas.