Las tendencias son cambiantes y en lo que respecta para el 2009 se utilizan los moños bajos y sueltos, es decir, olvídese de los peinados muy elaborados, pegados y del exceso de fijador.
Actualmente se buscan peinados que luzcan sencillos, aunque su elaboración tarde horas. Como apliques, sartas de perlas, cordones, peinetas, cintas, flores y broches, ya sea para la novia o para las invitadas, expresa Cristina Pivaque, de la peluquería Cristy.
“Se busca el volumen, los bucles sueltos, las ondas, un estilo romántico y femenino. Incluso no hay que tener el cabello tan largo para lograr un moño perfecto; las que tienen un corte al nivel de la barbilla también pueden hacérselo”, dice.
Los moños bajos sientan muy bien a mujeres con cuellos largos y caras finas; si el rostro es muy alargado, es mejor hacerlo un poco más alto para acortarlo. Por eso la prueba del peinado antes de la boda es muy importante, para medir la altura del moño, el estilo y cómo sienta al rostro. “De igual forma, el corte del vestido y el tocado es lo que dicta en parte el peinado”, asegura.
Los moños bajos son ideales para fijar las mantillas o velos sueltos y largos que son los que se usan hoy en día, y como la sencillez va de la mano de la elegancia, si el tocado es muy ostentoso el peinado deberá ser más que sencillo para que no haya competencia.
Pero en general las tendencias siempre serán tendencias y la última palabra la tiene la novia de acuerdo con su gusto.