A primera vista son objetos que se ‘niegan’ a ser encasillados. Pero sus protagonistas están conscientes de haber sobrepasado la frontera entre el arte y diseño, en broma o en serio, y tratar de penetrar en los dos ámbitos.
Son jóvenes diseñadores contemporáneos que ven el asunto del arte de una forma más pragmática. Es el caso de Ron Arad o Marc Newson, quienes están descubriendo cada vez más la calidad escultórica del diseño. “Se trata de un distanciamiento de las condiciones de diseño: su función y la propia posibilidad de reproducir algo cualquier número de veces y la creación de piezas únicas o pequeñas ediciones”, dicen.
Charles Eames, considerado el diseñador más influyente de mediados del siglo XX, dice que “el diseño es una expresión de propósitos. Es posible (si es lo suficientemente bueno) más tarde ser juzgado como arte”.
El diseñador español Jaime Hayon dice que “ya no existe una clara frontera entre el arte y el diseño del producto. La más reciente respuesta a esta pregunta es inherente a la frase ‘diseño moderno’”.
La muestra OVNI: arte y diseño se refiere a sí misma precisamente con las vueltas y revueltas en la creatividad en el siglo XXI, jugando con la dificultad de su identificación clara. Corresponde a los observadores decir sí o no. ¿Usted qué opina?
La exposición empezó el 23 de mayo y concluirá el 5 de julio en Dusseldorf, Alemania. (EFE)