La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 31 de Mayo del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Sociedad
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Lo Nuevo
    Dr. Tecno
    BBC Mundo
    Columnistas
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    Moda
    Arte
    Gastronomía
    Libros
    Orientación
    Salud
    Arquitectura
    De Cine y Del Resto
    Show
    Cocina de Patricia
Orientación 
Condiciones para aprender
ampliar imagen ampliar imagen

El compartir las actividades escolares en familia le brinda confianza al menor, aseguran los profesionales.
Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Opine
¿Qué otras condiciones se requieren para que exista un buen aprendizaje?

No hay una fórmula mágica que asegure la comprensión o la retención de las enseñanzas, pero sí  ciertas normas que predisponen y contribuyen hacia un buen aprendizaje.

Niños felices  de ir a la escuela, puede parecer una utopía, pero muy pocos son capaces de negar que no extrañaban la escuela después de dos meses de vacaciones, así que algún encanto debe tener. Mantener y fomentar esa emoción es prioritario en el camino de la educación.

Motivación
Encontrar una fuerza que impulse a hacer algo es para la psicopedagoga Miriam Muñoz de Pazmiño, uno de los principales requisitos para iniciar un proceso educativo.

“Toda enseñanza debe ser motivada”, expresa la profesional, que también aconseja hacer del primer día de clases de un niño una experiencia grata.

Para ello es recomendable hablar con el niño sobre el lugar adonde va a ir, llevarlo a conocer el sitio días antes del inicio de clases, si es posible, comprar los libros de texto semanas previas y revisarlos junto al menor, así ellos sentirán curiosidad y deseos de ir al jardín o a la escuela.

Muñoz  enfatiza que la familia es la transmisora del modo de pensar, sentir y actuar de los niños y por lo tanto, debe estar consciente de la manera que explica, fomenta y contribuye al deseo de aprender.

Profesores preparados
Visitar una institución y encontrar profesores que expliquen la metodología y filosofía con la cual trabajan,  que se expresen con términos profesionales y sepan comprender que para los padres es también una nueva experiencia, es una tarea implícita en la labor de los maestros.

La orientadora familiar y psicopedagoga Lourdes Vélez Gordon  explica que los padres necesitan conocer y comprender el ambiente donde se educará su hijo, así sentirán confianza, que la  podrán transmitir en el proceso de adaptación y serán capaces de  continuar con la educación desde casa.

Dentro de su experiencia como directora del jardín de infantes psicopedagógico Ángel de la Guarda,  la especialista ha comprobado que los profesores deben prepararse constantemente, utilizar material didáctico, audiovisual, lúdico recreativo, especialmente en la etapa preescolar, a la cual ella considera como un proceso de descubrir, desarrollar y pulir las habilidades básicas del infante.

Buenos hábitos
Son directrices indelebles que la persona  va adquiriendo y modelando a lo largo de su vida (higiene, tareas, comportamiento, entre otras), según Soledad Ramírez de Villafuerte, psicóloga educativa. Desde pequeño en cuanto a tareas escolares, son responsabilidad del niño. Desde entonces se les debe dar una guía sobre cómo hacerlas y dónde, pero no más. Si el niño no aprendió a realizarlos solo, poco a poco hay que mostrarle que son su responsabilidad sin admitir ningún chantaje alrededor del tema.

Si, por ejemplo, piensa que su hijo  o hija no hace las tareas correctamente por ver televisión, llegue a un acuerdo para  “dosificar” el tiempo: “te permito ver solo una hora  diaria, tú la escoges…”.

Toma de decisiones
Todo comportamiento tiene sus consecuencias. Poco a poco el niño debe ir aprendiendo que “si hago esto, pasa esto; si no lo hago, pasa esto...”, “si está  lloviendo y salgo sin paraguas, me voy a mojar...”, “si no estoy a tiempo en el paradero, me  va a dejar el autobús y, por consiguiente, llegaré  tarde al colegio”. Nada hay más didáctico que una vivencia o una experiencia, según Ramírez de Villafuerte.

Hace no muchos años los profesores tenían un enfoque disciplinario totalmente autoritario. Se esperaba de los alumnos una obediencia ciega y se les escuchaba muy poco. No se les permitía tomar decisiones sobre sus propias vidas, sobre sus propias dudas y esto creaba dependencia. Pero “hoy los chicos están constantemente tomando decisiones sobre sí mismos, basados en lo que les decimos o cómo actuamos los mayores con relación a ellos y al resto del mundo”, dice Ramírez.

Entorno adecuado
Elegir el preescolar o la escuela donde se dejará al pequeño por varias horas y por muchos días no es una decisión fácil para los padres, en especial si son primerizos. Lourdes Vélez explica que los principales detalles que se deben contemplar al momento de tomar esa decisión son los siguientes:

Infraestructura, esta  debe brindar seguridad, ser higiénica y, entre otros requisitos, tener espacios para el esparcimiento de los educandos, y en este punto contemplar la protección solar de los menores para evitar problemas en su piel.

Cercanía de la vivienda con el  sitio de estudios es otro factor por contemplar, sobre todo, si son niños en etapa parvularia.

Flexibilidad es otra característica por destacar cuando se escoge una institución, porque durante el proceso de adaptación no se puede sancionar a un niño de 2 o 3 años que llegue después de la hora indicada. Hacerlo puede desmotivar al pequeño.

La historia de la institución, el tiempo de creación, la capacitación que brinda a sus maestros y colaboradores, el contacto con el padre de familia y una sensación de bienestar son, según Vélez, los principales puntos por tomarse en cuenta.

Nutrición correcta
Silvia Alejandro de Franco, máster en nutrición, sugiere para que los estudiantes tengan un buen rendimiento escolar, se alimenten correctamente y la familia es clave en la adopción de tales conductas. Por lo tanto:

  • Los padres deben demostrar a sus hijos la importancia de tener buenos hábitos alimenticios comiendo saludablemente.
  • Fomentar el desayuno para mantener la mente alerta y lista para el aprendizaje.
  • Tomar agua durante el día, especialmente antes, durante y después de la actividad física.
  • No consumir alimentos o productos con mucha azúcar porque les costará quedarse quietos y su memoria a corto plazo se verá afectada.
  • Comprar snacks bajos en grasa y consumir en cada comida frutas y verduras.
  • Desparasitar a los hijos periódicamente.
  • Dormir bien.

© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados