Aunque es más pequeño y menos afamado que el primero, no deja de ser un lugar muy interesante de visitar. Luis Leante nos cuenta que la idea de su nueva novela, La Luna Roja (Alfaguara. Madrid 2009. 400 p.), comenzó a germinar cuando visitó un viejo y lúgubre café situado en una de las callecitas que circundan al Bazar del Libro.
El café había sido en otros tiempos muy concurrido por artistas olvidados, políticos importantes y poetas en ciernes. La bohemia y el poder se daban cita en el lugar para escapar de la noche. Leante cuenta que en una de las paredes del café encontró una inscripción que despertó su curiosidad. La firmaba un tal Emin Kemal, y aunque el correr del tiempo la había casi borrado, el autor pudo trascribirla en su cuaderno de notas.
De regreso a España le pidió a su amigo René que la traduzca al castellano. La nota decía: “Te has ido apagando como un eclipse lunar, encerrada en tu propio anillo de luz, como un espectro surgido del sueño, como una terrible y cegadora luna roja”. El misterio de esta inscripción –que Leante la cita en la primera página de su libro– será el eje invisible de esta estupenda novela.
La obra narra los estrechos lazos que unieron a Emil Kemal, un escritor turco en franco declive y al borde de la locura, que abandonado por su mujer pasaba sus últimos días en una ciudad del Mediterráneo, y el traductor al castellano de su obra; una de ellas precisamente lleva el nombre de La Luna Roja. Como sucede a menudo con los traductores, en este caso el traductor de nuestra historia había terminado por convertirse en gran admirador y crítico del autor que traducía.
Sin embargo, en este caso esta previsible admiración y hasta amistad que generalmente se nutre entre el uno y el otro, terminará por arrastrar al traductor de Kemal –un personaje, por lo demás conocedor de sus limitaciones literarias– en una avalancha de problemas.
Serán las extrañas circunstancias en que fallece Kemal, narradas al iniciar la novela, las que llevarán a su traductor no solo a descubrir su pasado sino a verse víctima de él. Esta exploración por la vida de Kemal lo llevará a caminar por una atmósfera de confusión e intriga en la que aparecerá la figura de Derya, una mujer ambiciosa alrededor de quien el recuerdo de Kemal y la pasión de su traductor quedan atrapados. Leante parece poner cabeza abajo aquello de traduttore, traditore.
Esta es una obra en la que se cruzan varias historias a la vez. Una sobre el amor por los libros; otra sobre la relación entre un autor y su traductor; otra sobre la ciudad de Estambul; otra sobre la misma literatura como componente de nuestra vida, todas ellas parecen luchar por ser reconocidas por el mundo. (“Quiero que cuentes todo. Quiero que se sepa la verdad y que cada uno reciba su premio o su castigo”).
No han pasado sino dos años desde que Leante impresionó al mundo literario con su novela Mira si yo te querré (Premio Alfaguara 2007), que la comentamos en esta sección el año pasado, que ahora nos deleita con esta excelente obra.