- MAY. 26, 2009 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
El actor británico Roger Moore ha reconocido que actuó como un cobarde cuando se separó tras 33 años de matrimonio de su esposa Luisa Mattioli, la madre de sus tres hijos, para vivir con su actual compañera sentimental, a la que llama cariñosamente “Lady Kristina”.
“Tengo aspecto de gentleman, pero soy lo contrario. Sobre todo, soy un cobarde. No quiero confrontaciones ni polémicas”, declaró Moore en una larga entrevista que publicó el domingo pasado el dominical alemán Bild am Sonntag a la hora de explicar por qué abandonó a su mujer sin decir una palabra de los motivos que lo llevaron a esa decisión.
“Soy realmente un bastardo sin miramientos”, afirma el más irónico de los James Bond a la hora de comentar sobre sus pasadas relaciones sentimentales.
Pese a todo, el actor niega rotundamente haberse enamorado alguna vez de una de las muchas chicas Bond con las que compartió reparto en sus películas como agente 007 o que hubiese ocurrido lo contrario, ya que “todas ellas tenían amigos que eran mucho más ricos” que él.
En cuanto a los ingenios de los que hizo uso el agente 007 en sus filmes, le hubiese gustado poder disfrutar en la vida privada “del reloj de pulsera imantado que abre cremalleras y del automóvil que funciona bajo el agua”.
Preguntado por su lado más masculino, Roger Moore comenta, no sin sorna, que siempre cierra la tapa del WC, pero subraya que encuentra especialmente masculino cocinar. Sobre todo, platos que contengan pescado y todo lo que se pueda preparar en un wok. Kristina friega.
De 81 años, el veterano actor que fue uno de los James Bond más apuestos, asegura sentirse físicamente “gordo como un cerdo” y revela: “Hasta hace tres años me entrenaba a diario. Luego tuve problemas de espalda y me vi obligado a dejarlo. También tuve que abandonar el tenis y el esquí.
Lamentablemente. Ahora salgo a diario con Kristina a dar largos paseos”.