- MAY. 21, 2009 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
El Banco de Guayaquil se separó formalmente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), luego de casi un año de mantener un alejamiento de hecho.
El presidente del directorio de la Asociación, Fernando Pozo, restó importancia al tema y explicó que los miembros del Banco de Guayaquil no habían asistido al directorio de esa agrupación gremial por más o menos un año.
Para él esto es señal de que “no le interesa... punto”, dijo. Finalmente, indicó que “no hay que darle importancia a cosas simples”.
Fuentes relacionadas con la banca, pero que prefirieron no identificarse, indicaron que los problemas del gremio y el Banco de Guayaquil surgieron luego de que, pese a que siempre se manejó una alternabilidad en la designación de directores, en la última elección que fue hace un año no eligieron al representante del Banco de Guayaquil, sino que se dio la reelección de Fernando Pozo.
Ayer, César Robalino, presidente ejecutivo de la ABPE, desde Estados Unidos, dijo que no conocía de la salida del Banco de Guayaquil, que es el segundo en importancia en el ranking de la Superintendencia de Bancos.
Voceros de la entidad financiera no quisieron dar su versión sobre el abandono de la Asociación.
En los últimos diálogos que la banca mantuvo con el Gobierno, el Guayaquil no fue parte de las conversaciones ni de los acuerdos previos.
Incluso en la presentación de la ley financiera, los representantes de esa entidad bancaria presentaron su propia propuesta de ley.