- MAY. 18, 2009 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Carlos Cortez y Fausto Camacho no son autoridades del Gobierno, sino del Consejo Nacional Electoral (CNE). Aún así, funcionarios del régimen consideran que, al menos en los medios, ellos hablan a favor.
Eso se establece de los monitoreos que efectúa la Secretaría de Transparencia de Gestión, antes Secretaría Anticorrupción, a los espacios de entrevistas en canales y radios, aunque ¬según el decreto ejecutivo 1511, a través del cual fue creada¬ no tiene competencias para encargarse de esta asignación.
Los monitoreos, admite su titular, Alfredo Vera, son efectuados por personal del departamento de Comunicación de la Secretaría, pero desde sus casas. “Sino tendrían que entrar antes de las 07:00”, comenta.
Las funcionarias de la dependencia tienen canales y emisoras ya asignados; una vez en la oficina, lo que hacen es elaborar las estadísticas de cuántos entrevistados a favor, en contra o neutros tuvo, según sus criterios, cada medio de comunicación. El reporte incluye los nombres de los personajes.
¿Pero cómo se determina? Vera dice que es fácil. “Si invitan a Blasco Peñaherrera ya sabemos que va a hablar contra el Gobierno”, dice el funcionario, quien tiene un blog (alfredovera-ecuador.blogspot.com) donde llama “políticos híbridos o hermafroditas” a quienes se refiere como “comentaristas” que hablan y escriben para medios.
La información es remitida a algunas estaciones (sin especificar qué se espera con esta medida), al presidente Rafael Correa y al Consejo de Radiodifusión y Televisión (Conartel).
Vera dice que él va “por el camino del lavado de conciencia de los medios” y de ahí que no pida, de manera explícita, “equilibrar” los invitados. Los destinatarios no son necesariamente los directivos, sino por ejemplo, quienes se encargan de coordinar las entrevistas.
Carlos Jijón, vicepresidente de noticias de Teleamazonas, asegura no haber recibido nunca estos reportes, aunque en algunas semanas este canal es el que registra más entrevistados en contra, según la Secretaría.
“No lo creo. Estamos pendientes de tener también la versión del Gobierno o partidarios. Aunque en ocasiones hemos encontrado dificultad para que vengan, siempre se los llama”.
Cree, sin embargo, que los funcionarios prefieren ahora ir a los canales estatales. “Aunque tienen baja sintonía, no encuentran cuestionamientos”.
En otras semanas Ecuavisa registra más invitados en contra, según los reportes. Carlos Vera, ex director y conductor de ‘Contacto Directo’, dice que tampoco recibió los informes.
“¿Con qué parámetros juzgan eso? ¿Quién ha dicho el único referente de equilibrio es alinearse a favor o en contra del Gobierno? Ellos saben que desde junio del 2007 les prohibieron a los funcionarios venir al programa.
Es como evaluar si tengo una fanesca con todos los ingredientes cuando solo me han dado la mitad”, afirma.
Su decreto de creación establece que su ámbito de acción son los órganos de la administración pública (central e institucional) y los entes autónomos que formen parte de ella.
De ahí que Alfredo Pinoargote, actual director de ‘Contacto Directo’, dice que es una arrogación de funciones. “Es un delito, una forma de corrupción. Debería incluso iniciarse una causa penal. Internamente pueden hacer lo que les da la gana, pero mandarle a los medios es amedrentar e interferir con el trabajo profesional”, opina.
“Sorprende que los reportes vengan de una secretaría que, se supone, debe dedicarse a ver temas de corrupción”, dice Andrés Mendoza, de Atalaya, una de las emisoras monitoreadas junto a Visión, Quito, Francisco Stereo, Democracia y Centro Q.
Miguel Rivadeneira, jefe de noticias de radio Quito, del Grupo de El Comercio, señala que no se buscan entrevistados dependiendo de si está a favor o en contra. “Si hace noticia se lo invita más allá del tinte. No es blanco o negro. Buscamos entrevistados fuertes, de coyuntura, de interés general y comunitario, actores de eso”, indica.
Jijón dice que evaluar contenidos no es el papel de un gobierno. “Es al revés. En las democracias, en los países libres, son los medios los que vigilan al Gobierno. Lo contrario ocurre en sociedades estalinistas. No hay más control que el del público: él decide si le cree a un medio o se inclina por otro”.
Alfredo Vera
SECRETARÍA DE TRANSPARENCIA
“Mando los informes para ver si alguien con un poco de vergüenza no es tan descarado para seguir haciendo eso”.
Carlos Jijón
vpte. de NOTICIAS TELEAMAZONAS
“En los países libres son los medios los que vigilan al Gobierno. No al revés”.
