Soy una mujer de 50 años con un hijo de 20. Me separé de mi esposo hace quince años porque sigue siendo drogadicto. Mi hijo a los 18 se fue a vivir con él, pero se cansó de verlo que cae y recae en las drogas a pesar de haber estado en rehabilitación. Yo hace dos años vivo con un hombre con quien no soy casada porque el padre de mi hijo no me quiere dar el divorcio. Bueno, ahora mi hijo vive solo cerca de la universidad donde estudia y yo sigo pensando en mi esposo. Sé que está mal, pero yo no puedo hacer nada por él. Lo que quiero es que me digan qué puedo hacer para dejar de pensar en su problema, no puedo ayudarlo por dos razones: porque ya vivo con otra persona y porque mi esposo me odia por no haber seguido con él. Siempre siento el deseo de saber cómo está. Me cuentan que sigue muy mal, flaco y pálido, yo desearía olvidar o que me dé amnesia y no sentir lástima por él. No es amor lo que siento sino mucha pena porque es el padre de mi hijo y desearía con toda el alma que se haga un milagro y que deje las drogas. Tampoco quiero tener sentimientos, esta situación me hace mucho daño. También sufro porque no puedo vivir con mi hijo por falta de recursos económicos para ello. Necesito que me aclare todo lo que está pasando en mi interior.
Julia,
Guayaquil
Comencemos por centrarnos en la realidad: se trata de su ex esposo, ya que en la actualidad usted tiene una pareja, si no la he entendido mal. Usted está consciente de que se trata de una persona que tiene una existencia de adicto y que no la ha cambiado ni existen esperanzas de que lo haga. Usted y su hijo lo han acompañado, apoyado y dado afecto para ayudarlo y todo ha seguido igual. Él no desea ser ayudado, ni cambiar de estilo de vida. Usted es una persona de buenos sentimientos y aún los conserva hacia él; los sentimientos están y el buen deseo de ayudar también, pero él no lo desea, ni se deja, por lo tanto su trabajo es ver lo que hoy tiene realmente, su nueva pareja y una nueva oportunidad de ser feliz. En alguna ocasión Jesús aconsejó: “Deja que los muertos entierren a los muertos”. Siga ese consejo y sume lo que tiene, deje el pasado en el pasado.
Salvador Peralta,
Psiquiatra.
Telf.: 244-4195
Niña con problema lingüístico
Tengo tres niñas. La segunda va a tener 8 años y tiene problemas de lenguaje. Por eso ha recibido terapia, pero sin resultado. Ella confunde sílabas como gra, dre, fra, flu, gl, y está con bajo rendimiento escolar. Ahora tengo que prepararla para un examen supletorio. No tiene frenillo, pero me siento desesperada porque no sé si podrá avanzar. El problema también es que se distrae bastante y no sé cómo hacer para que se dedique a lo que está haciendo en casa. Yo la puedo controlar, pero en la escuela creo que se le escapa a la profesora.
Sandra,
Guayaquil
De acuerdo con su explicación, su niña está presentando síntomas diversos y se hace necesaria una evaluación psicopedagógica para determinar qué es lo que están provocando estas dificultades. Por lo general cuando los niños se hacen conscientes de ellas, se desarrollan el miedo a hablar y una gran ansiedad en las situaciones que implica fluidez verbal. Puede darse una alteración en la vida social provocada por la ansiedad comunicativa, la frustración y baja autoestima.
Todas estas situaciones inciden en bajo rendimiento escolar. En la evaluación psicopedagógica se aplicarán las pruebas (atendiendo al motivo de la consulta), se dan los resultados, la impresión diagnóstica y las recomendaciones para la casa e institución educativa.
No se desespere, con tratamiento adecuado se puede llegar a superar y/o mejorar cualquier dificultad. Es importante el apoyo de la familia.
Espero haberla orientado en los pasos que debe seguir para la buena continuación en los estudios de la niña.
Lcda. Miriam Muñoz de Pazmiño,
Psicopedagoga.
Telfs.: 288-4805, (09) 808-1037
Dolor en los pies
Tengo un hermano de 27 años que desde hace un año sufre de dolores, hinchazón y calentamiento en la planta de los pies. Esto se debe a que permanece varias horas al día parado y caminando con botas incómodas, ya que trabaja como guardia en jornadas de doce horas. Por más que usa plantillas ortopédicas el dolor persiste. Ya se ha realizado algunos exámenes médicos y no presenta ningún problema en su organismo. ¿Qué medicamento o tratamiento le recomienda para que se alivie?
Ana,
Guayaquil
Su hermano, de acuerdo con los síntomas que describe, probablemente padezca de insuficiencia venosa superficial o tenga várices en las extremidades inferiores. Cuando una persona se encuentra de pie, la dirección de la circulación de la sangre en las venas de las piernas es de abajo hacia arriba, es decir en contra de la gravedad. Por tal motivo, las venas de las piernas están provistas de válvulas que impiden el reflujo o, en otras palabras, que regrese la sangre. Pero cuando las venas se encuentran dilatadas con várices, las válvulas se tornan insuficientes y la sangre refluye. Esto ocasiona dolor, pesadez, calambres, edema o hinchazón de las piernas y sensación de calor en las plantas de los pies. En las personas que permanecen paradas durante tiempos prolongados, debido a cierto tipo de ocupaciones, se agrava el problema previamente descrito.
Le recomiendo a su hermano que por lo menos dos veces al día (al final de su jornada laboral y antes de acostarse) haga reposo en cama con las piernas elevadas durante un mínimo de 30 minutos. Aquello permite que la circulación venosa se haga a favor de la gravedad y, por lo tanto, ayuda al drenaje venoso de las piernas. Hacer ejercicio como caminar, andar en bicicleta o natación activa y favorece la circulación venosa. En caso de dolor se puede administrar cualquier analgésico o antiinflamatorio. Si los síntomas persisten o con el tiempo aumentan las várices visibles en las piernas, es recomendable una valoración por el médico especialista para un tratamiento definitivo de su enfermedad.
Dr. José Salas Guzmán,
Cirujano vascular.
Telfs.: 244-5575, 239-4419
Pelusa en el ojo
Desde hace un par de años tengo un problema con mi visión, percibo una especie de pelusa, es como cuando se ve una lombriz a través de un telescopio y en el centro veo un punto negro. En ocasiones también tengo una especie de lagaña, pero en el centro de la vista y cuando parpadeo es como que una tela se extendiera en el centro y se me nubla. Incluso cuando el aire de un ventilador o aire acondicionado me da directo a los ojos no lo resisto, es como que se resecaran y me arde mucho. El problema mayor está en el ojo izquierdo. Me hice atender de un oftalmólogo y me dijo que era normal, pues que todos teníamos eso. Me envió unas gotas que solo las podía usar por siete días porque las tenía un poco inflamados. Las usé pero de todas formas tengo la molestia y ahora último no sé si fue mi impresión pero me pareció que tenía menos pestañas en la parte inferior del ojo izquierdo. ¿Me podrían dar alguna idea de mi problema? Trabajo bastante en el computador y no sé si esto será problema o empeorará la situación.
David Martínez,
Guayaquil
Con respecto a la pelusa en la visión, se conoce con el nombre de miodesopsias, moscas volantes o flotadores; diminutos puntos, hilos o telarañas que se mueven en el campo visual. Son pequeñas opacidades que se encuentran en el humor vítreo, (líquido gelatinoso ubicado dentro del ojo) y que proyectan su sombra sobre la retina. Suelen aparecer cuando leemos, miramos una pared sobre todo blanca, incluso cuando alzamos la vista al cielo durante el día. Se manifiestan a cualquier edad, aunque lo más frecuente es que estén asociados al envejecimiento. Aparte de molestias ocasionales, no revisten mayor importancia para la salud, por lo que debemos aprender a convivir con ellos.
Sobre las otras molestias que menciona, estas aparecen frecuentemente en personas que padecen ojo seco, una alteración en la cantidad o la calidad de las lágrimas que mantienen los ojos húmedos y lubricados, siendo en la actualidad la enfermedad ocular más frecuente.
Los síntomas se reconocen con facilidad: sensación casi constante de tener arena debajo del párpado, sensación de ardor y quemazón, presencia de mucosidad fibrosa en o alrededor de los ojos, irritación, episodios temporales de visión borrosa y sensibilidad excesiva a la luz.
El ojo seco puede tener origen en muchas causas, pero en su caso la pérdida de las pestañas indica que puede estar asociado a blefaritis, inflamación crónica de los bordes de los párpados, donde se encuentran glándulas que producen un aceite que evita que la lágrima se evapore; la blefaritis produce disfunción de estas glándulas, por lo que disminuye esta fina capa de aceite y aumenta la evaporación lagrimal, esta situación empeora sobre todo en ambientes cerrados con aire acondicionado como oficinas, carros, aviones; con la lectura, el uso del computador, las corrientes de aire y el humo del cigarrillo.
Lo ideal es comenzar con un tratamiento temprano para evitar que los síntomas se intensifiquen y causen mayor daño a la superficie ocular.
Generalmente se utilizan lágrimas artificiales varias veces al día, esto ayuda a disminuir los síntomas en los casos leves, pero no resuelve la causa preponderante.
Sin embargo, si los síntomas persisten, es posible que se requiera un tratamiento más intensivo.
Es necesario realizar un examen oftalmológico específico de la superficie ocular para identificar el grado de afectación y el origen de su problema de ojo seco para indicar el tratamiento adecuado.
Dr. Ignacio Ceballos,
Oftalmólogo.
Telfs.: 230-6396, (08) 439-0911