El argumento de las autoridades electorales para amenazar a Teleamazonas y exigirle una disculpa es casi ridículo. Se dice que el canal difundió información sin fundamentos que pudo causar conmoción social. ¿Qué más fundamentos cabían que esas imágenes que mostraron sin disfraces la realidad? Son las autoridades electorales las que provocaron y siguen provocando conmoción al no aclarar las contradicciones en que han caído y a las que ahora hay que agregar una más: si en el edificio del antiguo supermercado Santa Isabel se desarrollaban actividades normales, ¿por qué desde el viernes el lugar permanece cerrado?
No hay que dejarse confundir. Lo que quieren las autoridades electorales con todo esto es desviar la atención que hoy recae sobre ellos para no dar ninguna explicación fundamentada sobre lo que se hacía en ese centro de cómputo. La mejor defensa es el ataque, se suele decir. Lamentablemente, el Conartel se ha prestado para ese juego, desdiciéndose de su resolución del lunes con otro peregrino argumento, el de que recibieron nuevas imágenes. ¿Quiere decir entonces que antes adoptaron una decisión sin primero revisar el material disponible?