Tengo un problema con mi matrimonio. Llevo quince años de casada y desde hace cuatro mi esposo vive engañándome. Al inicio nuestra relación era normal, pero desde que me enteré de su traición me sentí mal y no sabía qué hacer. Él me dijo que lo perdonara, y lo hice. Pero luego de unos meses volvió a engañarme y ahora no es el mismo de antes. Llega tarde a dormir y no me da explicaciones. Tenemos tres hijos y yo ya no puedo con esta situación, no soporto la presencia de él. Lo quiero dejar, pero él me dice que no, porque no quiere perder a su familia, sin embargo, pienso que él solo está conmigo por mis hijos. Además, me doy cuenta de que no quiere recuperar nuestra relación, solo piensa en su felicidad y no me valora. Necesito orientación, no quiero humillarme más y deseo salir adelante sola con mis hijos. ¿Qué puedo hacer?
M.R.
Santa Elena
La traición genera sentimientos negativos, la persona que los sufre generalmente se siente desvalorizada, humillada, no querida, no deseada, entre otras. Si la reacción ante el engaño dura o toma tiempo su solución, se convierte en hábito; la pareja se acostumbra a reaccionar frente a esta situación de manera periódica, pero no se da un cambio estructural, pues lo que supuestamente en un primer momento era el perdón este se transforma en aceptación eminente. En su caso usted lleva cuatro años y no ha habido cambio. Es importante que se plantee lo que quiere, no lo que él necesita o desea, como es el caso de no perder a su familia. En el fondo me atrevo a decirle que puede que usted comparta el mismo sentimiento que él, como es el de no querer perder la estructura familiar, que está bien, pero en esta no tiene que haber víctimas ni victimarios. Las relaciones deben ser igualitarias, respetuosas. Si usted le plantea a él una terapia de pareja estaría dando un paso al cambio, o plantéele su sufrimiento y su deseo de finiquitar su humillación. Si no hay eco, usted tiene que tomar una determinación basada en el deseo de recuperar su autoestima; el miedo a la separación está generado por supuestos, todos tenemos capacidad de vivir felices y tranquilos. Primero trate de hablar una vez más, claro con la idea de que no hay perdón si no hay cambios. La traición no es un ejemplo de vida familiar positivo, en muchas ocasiones lo negativo se mantiene por la aceptación de los miembros. Si no quiere vivir el egoísmo que él le plantea, la liberación está en sus manos. Los hijos siempre tendrán a su padre, la separación es solo de la pareja.
Paquita Brito,
Psicóloga clínica y terapeuta.
Telfs.: 252-3261, (09) 928-0444
Convencerla para tener sexo
Tengo 30 años y mi esposa 32, pero desde que estamos casados hace cinco años para estar íntimamente tengo que convencerla, y cuando estamos juntos siento que lo hace como si la estuviera obligando. Cuando éramos enamorados teníamos relaciones casi todos los días y de dos a tres veces por día. Pero en la actualidad si tenemos una en la semana es mucho. Esta situación me está cansando y se me ha pasado por la mente dejarla, pero no lo hago porque tengo un bebé de 4 años y otro que viene en camino. He intentado de todo para que ella se excite o anime, como paseos por diferentes partes de la Sierra, al Oriente, por la playa, veladas románticas, juegos eróticos. ¿Me pueden decir qué hacer para que cambie y sea como cuando estábamos de enamorados?
M.R.,
Guayaquil
Es comprensible su preocupación sobre su vida sexual actual, ya que para los varones en general más que en las mujeres es prioritario y se siente molesto porque ha intentado muchas cosas para aumentar el deseo de su esposa y no logra motivarla, sintiéndose rechazado. Sería conveniente primero que hablara abiertamente con ella sobre lo que le está pasando y por qué están incidiendo en este bajo deseo. Si aparentemente no existen o no logra distinguirlos, busque ayuda profesional para determinar causas orgánicas, como alteraciones hormonales, o descartar afecciones, como la depresión, uno de cuyos síntomas es precisamente el bajo deseo. Incluso otras patologías psicológicas, relacionales (de pareja) o una combinación de todas ellas. No pierda tiempo valioso, busque solución.
Dra. Consuelo Camacho,
Psiquiatra-Sexóloga.
Telf.: 239-4932
Barriga con flacidez
Tengo 30 años, mido 1,60 y peso 124 libras. Soy delgada y desde hace dos años mi barriga parece de una mujer mujer embarazada de cuatro meses, pero muy flácida. No tengo hijos, soy soltera y antes de pensar en cirugías quisiera otras alternativas. Siempre dejo el gimnasio a los tres meses y trato de tener una alimentación balanceada. Quiero saber qué tengo qué hacer y en qué tiempo voy a ver resultados para no desesperarme. Vivo cerca a un parque y empecé a caminar por las mañanas desde hace una semana. Me dijeron que no hiciera abdominales porque endureceré el músculo y que hiciera solo cardiovascular. ¿Qué rutina me recomienda? ¿Puedo realmente desaparecer la barriga y la flacidez? Estoy dispuesta a hacer ejercicios.
C.N.
Guayaquil
Para tener abdominales bien formados y definidos, sobre todo para eliminar la flacidez, es necesario e importante hacer ejercicios abdominales con pesas, estos deben ser de preferencia ejercicios de tensión, lentos y con respiración adecuada, utilizando varios tipos de rutinas disponibles y adecuadas para su tipo de cuerpo. La alimentación es muy importante, deben eliminarse los almidones, pastas, masas, arroz, etcétera, que tienden –como todos sabemos– a causar abultamiento abdominal; las frituras deben ser totalmente eliminadas. Los ejercicios cardiovasculares son muy importantes ya que eliminan las grasas acumuladas, es por esto necesario combinar ambos tipos de rutina, abdominales y cardio. En cualquier deporte se requiere hacer abdominales, es parte esencial de toda rutina de ejercicios. Ahora bien, si hace una adecuada combinación de ejercicios con alimentación, usted verá resultados en tres semanas. Como ayuda para remover el tejido adiposo (grasa) se puede utilizar ozono aplicado en forma de mesoterapia. Eso sí, recuerde siempre que los ejercicios y la rutina alimentaria van de la mano.
Mercedes de Vallarino
Instructora de gimnasia y nutrición.
Telf.: (09) 353-9948
Ácido hialurónico
Sufro de osteartrosis y sigo una medicación basada en antiinflamatorios. El doctor me informa que entre los últimos avances para el tratamiento de artritis y osteartrosis está el ácido hialurónico, que ayuda a aliviar los dolores de las articulaciones. ¿En qué caso conviene el uso de ese producto? ¿Hay complicaciones en ese tratamiento o quizá limitaciones por edad?
Andrea,
Guayaquil
El ácido hialurónico es una sustancia que mantiene vivas las células del cartílago y por lo tanto detiene la enfermedad degenerativa. Cuando es correctamente aplicado tiene un éxito que supera el 90% en artrosis grado I al III, en el último grado el índice de resultados baja al 50%. Es un tratamiento biológico que está aprobado por la FDA y no tiene limitaciones en el número de aplicaciones, edad, sexo, raza o enfermedades asociadas. La única contraindicación es una infección activa en la articulación afecta.
Como es un producto natural no tiene efectos secundarios. Se está aplicando en Europa y EE.UU. desde hace una década aproximadamente con mayor énfasis en los últimos cinco años.
Dr. Juan Carlos Ordóñez
Traumatólogo.
Telf.: 239-0479
Hernias discales
Mi papá tiene 56 años de edad y le mandaron a hacer una resonancia magnética. Le diagnosticaron dos hernias discales, pero ningún doctor le quiere atender. Lo que le dicen es que no pueden hacer nada porque su enfermedad está muy avanzada y se niegan a operarlo. Le duele la pierna y toda la planta del pie. No sé qué pastilla o medicamento darle para calmar su dolor.
Israel Castro,
Guayaquil
Las hernias discales son susceptibles de varios tratamientos dependiendo del tipo de hernia y de los síntomas que estén causando. Si solo es dolor, sea este en la región lumbar y-o en una de las piernas, se puede intentar realizar un bloqueo epidural, el cual como técnica es igual al que se utiliza para anestesia, sino que la diferencia es que en vez de utilizar un anestésico, se inyecta un antiinflamatorio local (cortisona), con lo que la hernia no va a desaparecer, pero ese nervio se desinflamará y cederá el dolor. Otra de las técnicas en estos casos es la nucleoplastia, que consiste en introducir una aguja, la que en sí es un electrodo, al disco aplicando radiofrecuencia, con lo que el disco se retrae dejando de comprimir el nervio. Cuando una hernia está causando, además de dolor, síntomas neurológicos (disminución de la fuerza o sensibilidad), entonces hay que plantearse el tratamiento quirúrgico, es decir, extirpar la hernia que esté causándolos. La técnica quirúrgica ideal es la microdisectomía, en la que se utilizan técnicas microquirúrgicas (uso de microscopio). Posterior a la cirugía, el paciente debe estar consciente de que deberá realizar ejercicios específicos para la columna, al igual que saber cómo manejarla desde el punto de vista postural, ya que no debe considerarse curado, puesto que le hemos quitado a la columna un disco y esto, si no existen esos cuidados, puede traer a futuro nuevamente problemas.
Dr. Ramón Barredo,
Traumatólogo.
Telf.: 244-1514