Carmen Manzo de Pozo
‘Le sonrío a la vida’
Llegó a la tercera edad, pero dice que de ninguna manera le ha afectado ni se siente diferente. “Ni siquiera lo pensé, porque como yo digo siempre hay 20 años en algún lugar del corazón”. Con ese sentido del humor que la caracteriza, Carmen Manzo de Pozo afirma que la clave está en sentirse joven, tener buen carácter, no amargarse por los problemas, darle una sonrisa a la vida, usar el maquillaje necesario y decir de vez en cuando alguna mala palabra.
Se ríe cuando lo cuenta, pero asegura que no hay mejor manera de llevar la vida que haciendo frente a los problemas, sin amargarse por ellos. “Me gusta resolverlos, no los absorbo y si me olvido de algo no me hago problema, me siento hasta que me acuerdo".
Ese optimismo se lo transmite a sus cinco hijos, diez nietos y dos bisnietos. Le gusta que le digan abuela, aunque cada uno le dice de forma diferente.
La tercera edad y el hecho de hacer fila especial en el banco incomoda a muchos, pues ella bromea que desde antes intentaba hacerla, pero muchas veces la sacaron de la columna por no tener la edad. "No soy de las mujeres que les afecta la edad ni he sentido que llegué, porque hasta para atravesar por la menopausia me preparé".
Carmita, como la llaman cariñosamente, se considera una mujer activa. Cada mañana cuando se levanta lo primero que hace es poner música, cantar y bailar. Es un secreto, dice, porque estar de buen ánimo evita que el cutis se arrugue.
Aunque hay enfermedades que vienen con la edad (la hipertensión, por ejemplo), cree que no tienen por qué limitar las actividades diarias, más aún si se prepara y se tiene una buena alimentación y control.
Y eso sí, aconseja, no deje de ir a reuniones, diviértase en familia y con los amigos que la edad es una cosa que se lleva por dentro. (K.V.)