Si no sabe cómo mejorar su salud, ya es hora de que se entere cómo. Desde hace tres años existe en Guayaquil el centro Ceragem, donde las personas enfermas han mejorado su condición de la forma más sencilla: acostándose en una camilla termomasajeadora.
Y si ellos pueden sentirse bien, mejor aún las personas sanas, ya que pueden prevenir algún mal con el uso diario y continuo de este equipo. Lo pueden utilizar en caso de sufrir lo siguiente:
Estrés Es responsable de muchas enfermedades, ya que puede ocasionar un mal funcionamiento en el sistema nervioso y circulatorio, y por ende desencadenar diferentes enfermedades específicas. En este caso el termomasaje regula la tensión muscular que usualmente es la que más se afecta por el estrés. Incluso el calor que genera la camilla tonifica, dilata y mejora la circulación en el sector donde actúa.
Diabetes Si alguien tiene predisposición a tenerla o ya la sufre, el calor que provocan los rayos infrarrojos lejanos ayuda a disolver el exceso de azúcar en el torrente sanguíneo. Además produce el desbloqueo de los nervios que conectan al páncreas con el cerebro y mejora la producción de la hormona insulina.
Mala circulación, presión alta y colesterol El infrarrojo lejano, que transporta el calor del equipo dentro del cuerpo hasta 7 cm, ayuda a disolver los excesos de grasa de colesterol y triglicéridos, permitiendo que mejore la circulación de la sangre. Este proceso es lento pero seguro.
Hernias discales, escoliosis y lordosis Las desviaciones de vértebras de su posición original pueden ser mejoradas con los termomasajes, debido al principio de corrección que aplica junto con moxibustión e infrarroja lejana. Las repeticiones diarias poco a poco logran ubicar o corregir estas desviaciones. Además de aflojar o relajar los músculos tensos que ejercen presión sobre las vértebras.
Artritis o artrosis Ayuda a desacelerar el proceso degenerativo de este tipo de enfermedad y alivia los dolores, lo cual mejora la calidad de vida.
Experimentan mejoría
Ismael Pérez, representante de Ceragem en Ecuador, manifiesta que una persona enferma no va a notar mejoría inmediata con el uso de la camilla termomasajeadora, porque hay muchas variables como la edad o qué tan avanzado esté su problema. Lo que sí puede asegurar es que para que el equipo funcione mejor y el paciente note un cambio positivo en su salud se recomienda someterse diariamente a los termomasajes por el lapso de un año.
Sin embargo, agrega Pérez, el termomasaje se lo debe tomar toda la vida, ya que es un regulador de las funciones vitales que se afectan por malos hábitos. Por ejemplo, las personas que se mantienen activas con ejercicios físicos tienen una mejor salud a lo largo de su vida e igual sucede con aquellos que se someten a los termomasajes, ellos van a tener una mejor calidad de vida.