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Edición del DOMINGO 10 de Mayo del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Creciendo Con Nuestros Hijos
Al rescate de los papás buenos
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Ángela Marulanda | www.angelamarulanda.com

No quisiera ser niña y enterarme de que mi papá, el hombre al yo más amo y admiro en la vida, me puede abusar sexualmente por muchos años...  sin que nadie me defienda.

Y también saber que él, que se supone ser quien más me debe cuidar, puede violarme, embarazarme y ser a la vez el papá de mis hijos... y que mi mamá ni se entere.

Cuando los niños ven repetidamente por televisión algo tan atroz como  los abusos a sus hijas por parte del austriaco Josef Fritzl  y del colombiano llamado el Monstruo de Mariquita,  pueden creer que esto suele suceder y vivir temiéndole a lo que les puede hacer un hombre, incluido su propio papá.

Por eso, casi tan deplorable como estos horripilantes crímenes me pareció el despliegue noticioso que se les dio  durante varios días, gracias a lo cual pudieron ser presenciados por muchos incautos menores de edad.

Además, considero que el propósito de las noticias debería ser enterarnos de todos aquellos sucesos y realidades que nos permitan saber más sobre el mundo en que vivimos, y que podamos comprender qué nos ofrece, qué nos exige... y  qué estamos llamados a hacer en mientras estamos aquí.

Pero, me pregunto, una noticia como la de estos depravados, ¿qué nos aporta? ¿En qué forma nos enriquece? ¿Cómo contribuye a que tengamos una visión más adecuada y completa de nuestro entorno y de nuestros semejantes?

A mi juicio, lo único que logra es horrorizarnos con la depravación a la que puede llegar un hombre. Y también llevar a muchos niños a sentirse agobiados creyendo que algo así les puede pasar, y denigrar así la imagen del papá.

Por fortuna, por cada padre que abusa de una hija hay millones de ellos que las aman profundamente y hacen toda suerte de sacrificios para darles lo mejor de que son capaces. ¿Por qué no hablar más bien de estos hombres?

Es lamentable que no se haga el mismo despliegue sobre el esfuerzo que hace hoy la mayoría de los papás por participar activamente en la vida de los niños; sobre la dedicación y afecto con que los cuidan; sobre su interés en tener una relación más estrecha con ellos... conductas dignas de admiración, porque muchos de quienes hoy son padres no tuvieron ese modelo en su infancia.

Ojalá los aplaudamos en lugar de denigrarlos publicitando las acciones de unos pocos “monstruos” cuyos crímenes no merecen desplegarse sino condenarse.

www.angelamarulanda.com


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