- MAY. 04, 2009 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
En el hospital psiquiátrico Lorenzo Ponce se queman hasta 50 kilogramos de basura cada dos días, correspondientes a la institución y al Roberto Gilbert Elizalde.
Pese a la separación de la basura que se puede dar en los hospitales, los desechos infecciosos son unidos a los regulares.
En la 29 y Chambers, fuera de la maternidad Mariana de Jesús, se encuentran desechos de jeringuillas y guantes considerados sólidos infecciosos, pues están contaminados con fluidos humanos.
En la 29 y Chambers, fuera de la maternidad Mariana de Jesús, se encuentran desechos de jeringuillas y guantes considerados sólidos infecciosos, pues están contaminados con fluidos humanos.
Un esterilizador con triturador para el tratamiento de los desechos hospitalarios es causa de una nueva polémica entre el Gobierno y el Municipio de Guayaquil. El primero asegura que el Cabildo debía instalarlo y este afirma que el régimen tenía que entregarlo en funcionamiento.
Su casa queda en la esquina de la maternidad Mariana de Jesús, en el suburbio. Esa es razón suficiente para que Sara Falconí, de 70 años, no deje a sus nietos salir a jugar a la calle.
Frente a su vivienda, en las calles 29 y Chambers, se coloca la basura que genera el centro de salud y donde aun después de ser recogida por Vachagnon quedan en el suelo jeringuillas, guantes y hasta pequeñas manchas de sangre.
En la maternidad, los desechos se dividen en dos categorías: generales e infecciosos, representados por los colores rojo y negro. Sin embargo, estas medidas no son suficientes.
El problema principal es el manejo del material cortopunzante (jeringuillas, bisturís, etcétera) y los desperdicios biomédicos (partes del cuerpo). Los primeros, según Luis Diez, director del hospital, son recolectados en botellas plásticas de agua o cola. Pese a esto, restos terminan en la calle.
Eduardo Verdesoto, director Provincial de Salud, admite el problema, pero indica que se debe a factores externos, como la recolección de los chamberos, quienes aprovechan el incumplimiento de los horarios de Vachagnon para sacar las jeringuillas de sus contenedores y luego vender los recipientes.
Samuel Reyes, vicepresidente del consorcio, tiene otra explicación. Dice que la separación no se realiza desde la fuente, pues en esos centros la mayor medida de seguridad es “envolver la basura en cuatro fundas para que no se revienten”.
En el caso de los desperdicios biomédicos, la queja de Reyes es otra: la falta de tratamiento.
Verdesoto explica que los desperdicios biomédicos son tratados previamente con cal, para absorber los fluidos.
Estos problemas en el sistema de recolección de los desechos hospitalarios, según Reyes, se repiten en los demás centros de salud pública y particular.
Sobre esto, Verdesoto admite que ciertas normas “son incumplidas de alguna manera, pero depende de (para) qué (quieren que se las cumpla), si el carro (de recolección) es el mismo, no hay un sistema especial de recolección ni una disposición final diferenciada”.
Sobre la seguridad en el tratamiento y disposición final de los desechos hospitalarios, Verdesoto señala que desde el 2007 el Ministerio determinó la compra de un autoclave (esterilizador) con triturador, cuya instalación se pactó mediante un convenio con el Municipio.
Este aparato, que se terminó de ensamblar en diciembre del 2008, aún no funciona, pues según Verdesoto, el Municipio ha incumplido con la instalación de las conexiones de agua, luz y desagüe, obras que correspondían a esa entidad.
Según Gustavo Zúñiga, director de Aseo Cantonal del Cabildo, en el convenio se acordó que el Ministerio debía entregar la planta de tratamiento funcionando, “lo que implica la construcción e instalación de todas las obras necesarias”.
Zúñiga agrega que el Municipio tendría que encargarse de obras como el galpón de lavado de vehículos, patio de maniobras, batería para personal de operaciones, entre otras.
Actualmente, los desechos de los hospitales son incinerados o depositados en el relleno sanitario Las Iguanas.
Esto se lleva a cabo pese a las especificaciones del artículo 52, capítulo 9, del Reglamento de manejo de desechos sólidos en los establecimientos de salud, que señala: “En caso de no contar con otras posibilidades de disposición final segura, se podrán construir depósitos que reúnan todas las condiciones de rellenos sanitarios”.
Otra opción aprobada por el reglamento para deshacerse de esta clase de desperdicios es la incineración, lo que Verdesoto define como anticuado y altamente contaminante.
Freddy Matamoros, jefe de mantenimiento de los cuatro hospitales de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, explica que mientras el incinerador tenga dos cámaras de combustión que lleguen a un máximo de 1.200 grados centígrados, la contaminación es mínima.
La JBG tiene dos de estos aparatos que, en promedio, cada dos días queman 50 kilogramos de esta clase de basura.
Una empresa privada que brinda este servicio es Gadere, que utiliza combustión con Gas Licuado de Petróleo (GLP).
El costo del servicio va desde $ 0,60 hasta $ 1,20 por kilo.
Procedimientos
Esterilización
Uno de los métodos de esterilización es el uso de hipoclorito de sodio (cloro) al 10%, para la desinfección de desechos cortopunzantes y que así pasen a ser tratados como basura corriente por el recolector.
Recipientes
Otra manera de tratar las jeringuillas es desarmarlas y colocar la aguja en un recipiente de plástico resistente, como una botella de agua o cola.
Etiquetas
El color rojo se utiliza para desechos infecciosos y especiales, el negro para desechos comunes y el gris para materiales reciclados. Además deben quedar etiquetados con frases como “Peligro, objetos cortopunzantes”.
Opciones
Para tratar los desechos hospitalarios existen cuatro métodos: por microondas, radiación, autoclavado o con trituración e incineración. De esos aparatos solo se cuenta con los dos últimos.
Se comentó
Eduardo Verdesoto
DIRECTOR DE SALUD
“Vachagnon es el responsable del mal manejo de la basura, ellos colocan todo en sus camiones, sin distinción”.
Samuel Reyes
VICEPRESIDENTE DE VACHAGNON
“Nosotros no somos responsables de la basura de hospitales. Ya hemos tenido problemas por negar la recolección”.