La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 3 de Mayo del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Guía de compras
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Lo Nuevo
    Dr. Tecno
    BBC Mundo
    Columnistas
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    Gastronomía
    Sociedad
    Decoración
    Libros
    Orientación
    De Cine y Del Resto
    Salud
    Cocina de Patricia
Gente de cine 
Cybill Shepherd, la alegría de ser ‘ordinaria’
ampliar imagen ampliar imagen

Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Texto: Nancy Mills, Hollywood Watch

La hermosísima actriz se destacó en el pasado por sus grandes personajes, que la alejaban del concepto de que una mujer hermosa no sabe actuar. Muchos la recordarán como Maddie, en la serie de televisión Luz de luna, junto a Bruce Willis.

“Ser una misma requiere mucho menos energía”, asegura Cybill Shepherd. “De eso me di cuenta hace unos cuatro años y medio. Dejé de adoptar una actitud especial al darme cuenta de que no soy mejor que nadie. No soy intrépida y no tengo que pretender serlo”.

La actriz pone a trabajar a su nueva personalidad en Nora Roberts High Noon, del canal Lifetime. “Mi personaje, Essie, es agorafóbico”, explica Shepherd. “Essie tiene ese miedo y no quiere salir de casa. Yo consulté a un psiquiatra al respecto. Algunas personas pueden superar esa fobia, pero necesitan tener la ayuda adecuada”.

Interpreta un papel de reparto –la madre del personaje de Emilie de Ravin que trabaja para la policía como negociadora de rehenes y que se ha convertido en el blanco de un asesino psicótico– pero Shepherd dice que no le importa. “Nunca había interpretado a una agorafóbica. Ahora, con tantos realities show y tan pocos papeles, esto me dio la oportunidad de crecer”.

Además, la película se transmitirá por Lifetime, canal para el cual Shepherd también  prepara una serie de comedia. Recientemente terminó el programa piloto de Alligator Point. “Está ambientado en Alligator Point, Florida, e interpreto a Mae, propietaria de Mae’s Oyster Bar. Ya que es un trabajo de equipo, no tengo que llevar el programa, pero Mae es el centro de todo. Estoy lista para regresar a hacer comedia. Han pasado once años desde que terminó Cybill”, revela.

Hablando de sus programas pasados, ella también espera que la popular serie Moonlighting (Luz de luna, 1985-1989) regrese a una reunión en la pantalla. “La última vez que vi a Glenn Gordon Caron, que la creó, me dijo que lo haría si pudiera averiguar cómo. Es un sueño de mucha gente de todo el mundo. Siempre me pregunta por eso”, comenta.

Ella no vive en el pasado, asegura Shepherd, pero a los 59 años  está tratando de aceptarlo. Miss Adolescente de Memphis a los 16 años, ella tenía apenas 20 años cuando el director Peter Bogdanovich vio su foto en la portada de la revista Glamour y la seleccionó para interpretar a Jacy, ‘la devoradora de hombres del pueblo’, como ella dice en la película The Last Picture Show (1971). “Esas portadas que hice en ese tiempo son lo que proyectaban. Ser la mujer más hermosa e inteligente del mundo. Y me funcionaron, claro, por mi éxito”.

Sin embargo, de chica en Memphis, Shepherd era más bien machona. “Nunca jugué con muñecas. Jugaba con caballos. Podía correr más rápido que nadie, excepto por un chiquillo del barrio. Tener confianza en mi físico y ser atlética fueron una parte muy importante de mi educación”.

La actriz insiste en que no es intrépida, pese a todas las apariencias en contrario. “Es parte de mi personaje, pero en verdad no creo que pueda hacer cualquier cosa que yo quiera. Sí adopté ese tipo de actitud. Para mí es muy importante  aprender que no tengo que fingir que puedo hacerlo todo, pues eso signifca envanecerse”.

También es conocida por ser brutalmente honesta, cosa que ella dice es algo exagerada. “Decir la verdad me ha funcionado muy bien, pero por mucho tiempo dije muchas mentiras, sobre todo respecto al sexo. Me metía con hombres casados y llevaba una vida muy alocada”.

Shepherd puso por escrito muchos de esos detalles en sus memorias Cybill Disobedience, publicadas en el 2000. “En verdad tenía que poner en claro los hechos. Los había olvidado. Ahora el libro está agotado pero lo voy a publicar en forma electrónica. Necesito que tenga índice para poder encontrar lo que sucedió”, afirma.

No le importa que lo lean sus tres hijos: Clementine (29 años), hija de su matrimonio de cuatro años con David Ford, vendedor de autos de Memphis, y los gemelos  Ariel y Zack (21), de su matrimonio de tres años con el quiropráctico Bruce Oppenheim. “Estoy orgullosa de ese libro. Me llevó diez años escribirlo. Yo fui muy franca y estaba empeñada en aprender sobre mí misma y revelar cosas que nadie más se atrevería a decir”, declara.

Cuando empezaron a agotarse los papeles para la pantalla grande, Shepherd pasó a la televisión, donde tuvo un éxito enorme con Moonlighting, serie que lanzó la carrera de su pareja, un actor desconocido de nombre Bruce Willis. Después pasó tres años en Cybill, tuvo papeles de invitada en muchas otras series e hizo una media docena de filmes para televisión.

Al mismo tiempo inició una carrera de cantante y, recientemente, hizo una gira con su espectáculo para una sola mujer, Curvy Widow. “Bobby Goldman lo escribió. Estaba en el escenario durante 90 minutos. Pensé que si podía hacer eso, ¡podría hacer prácticamente cualquier cosa!”, afirma la actriz.

Entre esas cosas estuvo jugando básquetbol en Mrs. Washington Goes to Smith, película que próximamente se transmitirá por Hallmark Channel.

Shepherd atribuye su reciente actividad a haber trabajado en The L Word (2007-2009). “Eso tuvo un enorme impacto en mi carrera. Quería hacerlo desde que empezó y asistí a una reunión. Pero ellos fueron en una dirección diferente con el personaje. Estoy agradecida de que me hayan contratado finalmente”. La serie también le ofreció a Shepherd la oportunidad de trabajar al lado de su hija Clementine Ford.

Ahora, como mujer cuyos hijos ya han abandonado el hogar, Shepherd se concentra en lo que está por venir. La respuesta: ¿quién sabe? “Ya no me impulsa tanto la cuestión sexual”, revela Shepherd. “Los niños ya se fueron. Y ahora me pregunto qué quiero hacer realmente el resto de mi vida. Quisiera pensar que habrá sorpresas”.


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados