- ABR. 27, 2009 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Que un aspirante presidencial haya ganado en primera vuelta es un hecho inédito en los 30 años de democracia del país, más tomando en cuenta que es el mandatario que está en funciones hace más de dos años.
La figura de la reelección fue introducida por la Asamblea en la nueva Constitución, que también bajó el porcentaje para ganar en primera vuelta al 40% de los votos válidos.
El analista político Simón Pachano señala que los resultados muestran que Rafael Correa ha sufrido poco desgaste político durante su gobierno.
Inició su gestión con 73% de popularidad; ahora tiene alrededor del 48%, según Cedatos. Pese a haber caído 25 puntos, su nivel de aceptación es alto, considerando el tiempo que lleva gobernando, dice Pachano.
El Mandatario reelecto “no se ha quemado”, según Pachano, porque no tuvo una oposición que lo debilite y, además, disfrutó de una buena situación económica que le permitió ejecutar una política “clientelar” (entrega de subsidios, viviendas, urea y otras compensaciones) que se traduce en votos.
Ruth Hidalgo, directora de Participación Ciudadana, agrega que Correa ha estado en una permanente campaña y halló formas de comunicación directa con la población, a través de sus enlaces radiales sabatinos y visitas a poblaciones a las que nunca llegó otro mandatario.
Durante la campaña, Correa dijo que estaría dispuesto a llamar al diálogo a políticos serios como el alcalde de Guayaquil reelecto, Jaime Nebot, pero no a sus opositores Lucio Gutiérrez o Álvaro Noboa.
Pachano cree que Correa “no tiene con quién hacer acuerdos”. Solo el agudizamiento de la crisis mundial, que cause efectos en la economía local, lo obligaría a dialogar con sectores específicos, como los banqueros, los empresarios o los trabajadores.
Hidalgo recuerda que no habrá más elecciones hasta dentro de cuatro años; de ahí que Correa tiene que mostrar –si la tiene– su capacidad de estadista para generar estabilidad.
El hermano del Mandatario, Fabricio Correa, es partidario de que este depure su entorno de colaboradores para que su gestión sea más efectiva.
Hasta ahora, expresa, hubo avances en el área social, pero está pendiente el desarrollo de la vialidad, petróleos y puertos.