“Mi viaje era parte del tour europeo de la UBS Verbier Festival Orchestra, agrupación suiza compuesta por un centenar de músicos de entre 17 y 29 años provenientes de más de 30 países –de la cual era miembro– y comprendía conciertos en Milán, Lucerna, Berlín y Madrid”, indica el guayaquileño Álex Jimbo Viteri (22 años), quien hoy forma parte de la Orquesta Sinfónica y de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la ciudad.
Berlín fue lo que más lo impresionó, “en mi opinión es una ciudad muy cultural. Tuve la oportunidad de visitar lo que quedaba del muro, que como todos saben separaba a la Alemania occidental de la oriental... Fue una experiencia increíble, ya que en las partes donde ya no había el muro, si uno miraba a la vereda o hacia la calle, se notaba una especie de sendero que eran obviamente ¡las bases de esa construcción!”, recuerda.
Álex llegó a la zona donde quedan vestigios del muro, en donde letreros cuentan la historia de esa obra en alemán e inglés, acompañada de cientos de imágenes bajo el título ‘Topografía de terror’. El nombre era muy apropiado, según Álex, quien al observar las duras gráficas de esa época “no dejaba de imaginarme lo horrible que debió haber estado ahí, ya que justamente el sitio en el cual yo me encontraba era totalmente prohibido. En esos tiempos, el guardia de turno que se encargaba de vigilar, al verme junto al muro, ¡me habría disparado pensando que quería escapar!”, señala sobre el cruento final de muchas víctimas que intentaron cruzar ilegalmente desde el lado socialista hacia la libertad del lado occidental.
Haber conocido ese lugar hizo que Álex sintiera escalofríos, según cuenta, porque se imaginaba el deseo de la gente que intentó cruzar el muro en aquella época, a sabiendas de que hacerlo implicaba o ser libre o firmar su sentencia de muerte.