Tengo siete años con mi esposa y entre altibajos hemos llevado un hogar. Si bien es cierto nuestro carácter es fuerte, se han dado situaciones de violencia psicológica entre ella y yo. Ella tiene un hijo de 11 años que quiero como mío y está muy afectado con la situación a tal punto de demostrar rebeldía hacia mí y un comportamiento especial. Mi esposa es una persona muy negativa y reservada, en cambio yo soy muy entusiasta y comunicador, aunque posesivo y desconfiado. Esto nos ha causado problemas ya que ella dice que no comenta sus cosas porque no le gusta dar explicaciones y eso me hace irritar. Hace un año decidió separarse y fue tan determinante que yo hice lo necesario para que reflexionara y siempre recibía negativas. Su desinterés e indiferencia de la relación me hacía pensar muchas cosas. Eso me empujó a involucrarme con una compañera de trabajo que me dio la tranquilidad que necesitaba y un escarmiento a mi esposa por su abandono.
Decidí dejar esta relación para buscar a mi esposa porque me di cuenta de que la seguía amando, aunque estaba muy dolida, pues mucha gente se encargó de envenenarla con chismes y más. Actualmente está más difícil la situación. Han pasado cinco meses desde que corté lo otro y ella entre mentira o no me ha contado de una situación de desquite que tuvo. Pero luego dice que no es verdad. Me ha puesto más intranquilo pero quiero recuperarla, quiero que se dé cuenta de que todos fallamos, pero yo estoy dispuesto a ceder. Pero ella no lo hace por orgullo, por el qué dirán y su familia. Dice que quiere definitivamente divorciarse. ¿Qué hago para que se vaya ese resentimiento?, ¿el perdón es necesario?, ¿siempre será ella la víctima de este caso? Ayúdenme.
Bruce,
Guayaquil
Un aspecto difícil y doloroso, aunque parece simple, es reconocer lo que es: altibajos, enfrentamientos, un hijo casi adolescente, asustado, que siente naturalmente lealtad por su madre, una esposa ‘negativa’, un esposo “entusiasta, posesivo, desconfiado”, actitudes que dificultan crear confianza y sostener una relación.
Reconocer lo que es: ella no comenta, está cansada, teme, desconfía, no se ha sentido amada; ella lo irrita, lo hace reaccionar y pensar mal; lo rechaza, lo ‘empuja’ a ser infiel para darle un escarmiento y para sentirse tranquilo. Reflexione: ¿cómo es el amor que siente por ella? ¿Qué quiere recuperar? Observe que usted pone el problema en los demás: la gente, su esposa, su hijo rebelde, la familia, el qué dirán. Obsérvese a sí mismo: posesivo, desconfiado, aleccionador.
Reconocer lo que es: desde el temor, el juicio y el castigo, no se despierta el amor. No se obliga el amor. Quien cede es más grande que el otro. En el amor se toma, se recibe, por igual. ¿Puede haber una relación donde el uno es más grande que el otro? Cuando usted se ubica en la posición de víctima, preguntando si ella siempre seguirá siendo la víctima, da marcha atrás acerca de su deseo de recuperarla; cede: la juzga nuevamente.
Es hora de soltar, de mirar hacia otro lugar; no hay lugar para sospechas, juicios, largas y conflictivas conversaciones para ver quién tiene o no la razón, quién es o no más bueno. Solo queda suspirar profundamente y soltar, dejar ir, reconocer lo que es, en nombre de un amor que va más allá de la posesión, que se afianza básicamente en el respeto, donde se puede encontrar otro punto de partida para continuar la vida, para dejarla continuar.
Óscar Nieto Barquet,
Psicólogo clínico.
Telfs.: 238-0467, (09) 849-6326
Intimidad con enamorada
Hace días tuve relaciones con mi enamorada, para ella fue la primera vez, por lo cual, debido a su intenso dolor, no pudo ser concluido el acto. No hubo orgasmo, ni desangrado por parte de ella. Esto me causa la inquietud de saber si siempre que haya una primera vez tiene que haber sangrado o no es necesario, para que haya perdido su virginidad, ya que lo que se aprende es que siempre va a haber sangrado.
N.N,
Guayaquil
Siempre la primera relación sexual de una pareja viene acompañada de una serie de interrogantes, emociones, deseos, amor, ternura y por supuesto mitos, más aún si esta es fortuita y a escondidas. Cada persona puede llegar a tener su propia y muy personalizada experiencia; sin embargo, existen si se quiere aceptar “patrones” que pueden pasar de boca en boca y que se toman como obligados, sin que eso sea verdad.
¿Una primera relación sexual debe ser dolorosa?, definitivamente no, sobre todo si tomamos en consideración que el hombre le debe poner mucha ternura, pasión y amor, de tal manera que se tomen el tiempo necesario para poder lograrlo sin ese tipo de molestias.
¿Una primera relación sexual debe producir sangrado?, definitivamente no, este es uno de los grandes mitos sobre la pérdida de la virginidad y que ha creado a través del tiempo muchos conflictos no solo de parejas sino hasta de familias enteras. Está más relacionado con el hecho de una brusquedad y falta de tino para llevar a efecto la primera relación sexual. No debemos olvidar que existe una variante anatómica del himen que se llama “complaciente” ocasional en ciertas mujeres, en el cual no existe dolor ni sangrado a la penetración.
Finalmente, recordemos que una relación de pareja se basa en una relación de confianza mutua, con un ingrediente que debe existir a montones, que es el amor.
Dr. Amalio Martínez Nieto,
Ginecólogo-Sexólogo.
Telf. 232-0266
Relación con dos amores
Tengo 20 años y estoy en medio de una relación con dos amores, uno es mi ex, tiene 22 años, y es un hombre trabajador, sobreprotector, soltero, inteligente con quien estuve 2 años y jamás me dejó sola a pesar de los malos momentos y que aún quiere regresar conmigo. Y el otro con quien estoy en la actualidad desde hace un año, también me quiere incluso me ha llevado a su casa junto a su familia, él tiene 31 años, pero es un poco machista, es divorciado y tiene 2 hijos. Pero por esto de la crisis económica ha cambiado conmigo en su trato, ha sido un poco grosero, aunque cuando él ha podido me ha ayudado. Sin embargo, tengo miedo de que por esos malos tratos yo me esté volviendo masoquista, y no quiero eso para mí, porque eso no es vida. Ahora tengo que tomar la decisión de quedarme con quien la mayoría de mi familia acepta, que es mi ex, aunque yo no lo amo, pero sí siento un cariño enorme y agradecimiento. O por el señor a quien siento que amo porque deseo estar con él mi vida entera, pero que ahora estos tres últimos meses está un poco frío.
Borita,
Guayaquil
Es usted una mujer muy joven y la vida la está enfrentando con una situación que ve difícil de resolver, pero estoy segura de que en su interior usted sabe la respuesta. La invito a que reflexione en su realización como persona y como mujer y los objetivos que quiere alcanzar en su vida, por su edad creo que hasta ahora los debe estar iniciando. Su vida no se puede limitar a decidir entre dos amores, tiene mucho por delante que vivir y construir para usted misma primero, obvio también debe analizar lo que quiere construir para su futuro de una vida en pareja, pero insisto en que no debería ser su prioridad en la etapa de la vida en que se encuentra. Ahora bien usted es la única que decide y sabe lo que quiere en su interior, a mi modo de ver no creo siquiera que la decisión pueda ser entre uno y otro, tal vez puede llegar a la conclusión de que ninguno de los dos llena sus expectativas. Mi consejo es calma, no se apresure, tiene toda una vida e iniciar tan joven una relación con un hombre divorciado y machista no es una tarea fácil, usted misma dice que los malos tratos no son vida para nadie y le aseguro que esas conductas con el tiempo tienden a empeorar. Su familia sin duda siempre querrá lo mejor para usted, pero si no está enamorada, debe ser honesta, pues ese es el ingrediente esencial, aunque no el único para construir una relación de pareja. Ante tanta duda le sugiero que no tome ninguna decisión hasta que esté segura o busque ayuda profesional para despejar todas sus inquietudes y que le ayude a ver la respuesta que solo está en su interior. ¡Éxitos y piense siempre que el único objetivo de la vida es ser felices!
Rosita Sánchez de Jaramillo,
Psicóloga clínica.
Telf. 238-0002, 09-961-0288
Falta de apetito
Necesito saber a qué se debe mi falta de apetito. Me gustaría que me recomienden alguna vitamina porque aparte de haber perdido las ganas de comer tengo malestar estomacal. Tengo 25 años de edad y de por si tengo un peso que no va acorde con mi edad y ahora estoy más delgada. Eso me preocupa porque he bajado mucho de peso por más que intento comer no me da ganas.
Gínger,
Guayaquil
El apetito es un deseo más o menos intenso de satisfacer, una necesidad orgánica, en este caso alimentaria. Su centro de control se encuentra ubicado a nivel cerebral en una estructura denominada centro del apetito. Habitualmente funciona con la presencia de sustancias químicas denominadas neurotrasmisores y hormonas (mensajeros), que son las que le llevan la información de todo el cuerpo hacia estos centros (receptores). Por lo tanto el apetito puede verse afectado por una alteración de los mensajeros o del centro de recepción.
Los mensajeros pueden alterarse por estados de ánimo, fatiga física, daños en los lugares en que se elaboran o a nivel cerebral.
El tubo digestivo, que es uno de los sistemas que mayor información del mundo exterior aporta al cuerpo, puede enfermarse y generar síntomas (los malestares digestivos) que pudiera comprometer el apetito.
Siendo así, es imperativo determinar en su caso cual es la causa de su molestia antes de iniciar una manejo "a ciegas" tratando de usar "tiros de escopeta" solo para resolver este síntoma. A esto hay que sumar una manifestación física importante que ud. refiere relacionada con la pérdida de peso. Desafortunadamente no refiere de cuantas libras
es la pérdida y en cuanto tiempo se ha instalado. Le sugiero realizarse una valoración clínica nutricional para descartar
alguna alteración sistémica.
Dra. Mariuxi Egas Miraglia,
Médica nutrióloga.
Telf. 244-6779, 09-491-8760
Cremas para agrandar pene
Soy un hombre de 28 años y deseo saber si las cremas que se venden en el mercado normal para agrandar el miembro viril tienen efectos positivos o negativos, ya que me llaman mucho la atención y quisiera llegar a la conclusión de probarlas. Mi pene es de tamaño normal pero a veces quiero tenerlo más grande para complacer más a mi pareja. Me han comentado acerca de la cirugía pero me da temor recurrir a ella porque tengo dudas que mi vida sexual no sea de manera normal por lo delicada que esta puede ser. Si la cirugía es efectiva a partir de qué momento se puede tener relaciones sexuales y cuáles serían las desventajas.
N.N.,
Quevedo
Lastimosamente no solo usted está impresionado con las maravillas que anuncian sobre productos para alargar el pene, cremas, pastillas, lociones, en fin un sin número de productos que realmente no sirven para nada, el tamaño del pene y como modificarlo ha sido el gran desafío de la ciencia y hasta ahora lo único comprobado que sirve son los ejercicios de estiramiento del pene y la cirugía, la cual se realiza con anestesia conductiva en la columna, una incisión en la raíz del pene y se trabaja sobre el ligamento que sostiene el pene, dándole uno 2 a 4 cm +/- de extensión, que mejorara notablemente la penetración. Por lo tanto no se toca en lo absoluto el sistema eréctil del paciente, es decir usted tendrá la misma fuerza y duración de las erecciones como lo tenía antes de la cirugía, solo modificamos la angulación del pene más no ponemos músculo o tejido alguno, para que usted me entienda mejor, la próxima vez que tenga una erección parese frente a un espejo, póngase de perfil y verá que su cuerpo esta vertical y el pene horizontal haciendo una "L", por lo tanto ahora el pene se verá más largo y ligeramente inclinado hacia abajo, la única desventaja se presentaría en pacientes con pene con ángulo de inclinación muy marcado hacia abajo antes de la cirugía, con lo que se pronunciaría esta inclinación pero no afecta la penetración.
Muchos dicen que el tamaño del pene no importa, igual cosa dicen de los senos, pero no cree que unos buenos implantes de seno se ven muy bien.
César Merino Espinoza,
Urólogo.
Telf.: 239-5715, 09-751-0010