Volcán activo de Galápagos no pone en mayor riesgo a fauna

La erupción del volcán La Cumbre, en la isla Fernandina, de Galápagos, tendrá un impacto mínimo en la fauna de la zona, estimó uno de los técnicos del Parque Nacional (PNG) del archipiélago.

El descenso de flujos de lava hacia el mar genera un calentamiento que obliga a las especies a migrar a otras zonas por lo que no habrá un efecto fuerte en la población animal, dijo ayer el jefe de la oficina técnica del PNG, Óscar Carvajal.

El coloso La Cumbre, de 1.476 metros de altura sobre el nivel del mar, reanudó su actividad luego de cuatro años de calma, está ubicado en la isla Fernandina, caracterizada por la presencia de iguanas terrestres, marinas y lobos de mar; sin asentamientos humanos.

Explicó que en las islas Galápagos existe una población aproximada de 700.000 iguanas marinas de las cuales alrededor de 300 se radicaban en la zona de la erupción, la cual seguramente abandonarán por instinto, por lo que no se puede hablar de una pérdida total, acotó el técnico.

Carvajal señaló que se trata de un fenómeno normal dentro del proceso evolutivo de las islas de origen volcánico, por lo que no puede haber ningún tipo de intervención humana.

El nivel de actividad del volcán La Cumbre continuaba ayer mostrando puntos calientes con presencia de flujos de lava, informó Andrea Córdova del personal de turno del Instituto Geofísico.

La isla Fernandina, con 642 kilómetros cuadrados de superficie, es considerada la isla con mayor actividad volcánica en el archipiélago.

El último proceso eruptivo de La Cumbre duró tres días en mayo del 2005, y el anterior se prolongó cinco meses en 1995.

Las islas Galápagos están ubicadas a 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana.