La banca está poniendo más condiciones a los clientes que desean tener una tarjeta de crédito.
Estefanía Cevallos (18), una joven música, quiso comprar una guitarra electroclásica que costaba $ 380. Ella le había pedido a uno de sus parientes que le prestara una tarjeta de crédito para adquirir el instrumento a 12 o 24 meses plazo, para así ir pagándola en cuotas.
Sin embargo, el vendedor le informó que el plazo máximo ya no podría ser de 24 o de 12 sin intereses, como lo habían ofrecido hasta diciembre pasado; sino que el plazo se había reducido a 3 o 6 meses sin intereses e incluso había la opción de 12 meses, pero con intereses.
Al igual que Estefanía cientos de clientes han conocido, en estos días, que las condiciones para acceder y hacer uso de una tarjeta de crédito se vuelven más restrictivas.
Por ejemplo, en Créditos Económicos, uno de los vendedores confirmó que desde principios de año los electrodomésticos pueden ser adquiridos solo hasta 12 meses plazos; antes se podía dar un espacio de pago de hasta 24 meses.
El vendedor explicó que todas las tarjetas del grupo Optar (Banco Pichincha) han tomado la misma restricción.
Mientras que un ejecutivo de ventas de Pacificard explicó que “ya no se pueden emitir tarjetas nacionales a todo el mundo”. Dentro de las directrices que ha recibido, está el de considerar sujetos idóneos para tener una tarjeta a quienes ganan $ 550 o más de sueldo. También se toma más en cuenta la estabilidad laboral: no se pueden admitir personas con menos de un año en el mismo sitio.
El empleado de Pacificard indicó que otra de las medidas de seguridad que han tomado los bancos es ampliar la revisión de los créditos que tiene el potencial tarjetahabiente. Ahora se chequea si tiene créditos en otros bancos, pero también si mantiene deudas en tiendas como Casa Tosi, De Prati o Pica.
César Robalino, presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), reconoce que, debido a la crisis financiera, los bancos están seleccionando mejor a los clientes. Dice que, además, se están dando “pequeñas restricciones” en cuanto a los plazos.
Para Robalino es natural lo que está ocurriendo, debido a la crisis financiera, que se traduce en reducción de ingresos, lo que puede provocar una imposibilidad de repago en cierto segmento de la población.
Marcos López, analista bancario, coincidió en que es lógico y “responsable” por parte de la banca que estén tomando estas medidas porque es el único crédito que no puede controlar.