Aunque faltan tecnificar algunos trapiches para los agricultores, esta exportación es el inicio de su independencia económica y como productores.
Ellos llegan al centro de acopio y entregan el alcohol, allí es pasado al departamento de control de calidad, aunque en las comunidades hay un inspector que verifica el grado de alcohol requerido por el comprador en el exterior.
También se verifican el sabor, el olor y la temperatura y se compara con los parámetros internacionales hasta dejarlos exactos, para no tener devoluciones en el embarque.
El consorcio les paga a los productores de acuerdo con el valor que sea cotizado por el mercado internacional. En la actualidad está en $ 94 los 100 litros o $ 0,94 el litro dependiendo del grado y la calidad; entre más grados es mejor el precio. Antes los agricultores debían entregar el producto al intermediario a $ 0,55 o $ 0,60 el litro. Además, por el precio justo reciben 2 o 3 centavos que paga la empresa compradora para reforestación y mejoramiento en la comunidad.