La Asociación Americana de Psiquiatría define la anorexia nerviosa como un trastorno de la conducta alimentaria en la que se cumplen los siguientes tres criterios:
Primero, quien sufre de anorexia nerviosa debe encontrarse en constante negación a mantener un peso normal para su altura y edad. Esto incluye una incapacidad para subir de peso cuando ya se encuentra por debajo de lo apropiado, y, en etapas de crecimiento y desarrollo, un atraso en el aumento de la talla y en la llegada de la menstruación.
Segundo, quien sufre de anorexia nerviosa presenta un temor extremo a llegar a ser obeso, incluso cuando su peso se encuentra por debajo de lo normal. Este miedo puede tanto ser mantenido en secreto como expresado abiertamente.
Y tercero, existe lo que se conoce como “dismorfia corporal”, un trastorno en el que uno percibe su cuerpo de forma distinta a como es en realidad.
Por ejemplo, en los casos de anorexia nerviosa, la persona siente que su cuerpo es más grande y voluminoso que lo cierto, y son incapaces de notar lo contrario.
Lo importante de laNo aceptar su peso y sentir temor extremo a llegar a la obesidad son síntomas de la enfermedad anorexia nerviosa es comprender que no se trata de una enfermedad en la que “la gente vomita”, como comúnmente se cree. Para que se pueda diagnosticar, una persona con anorexia nerviosa debe presentar una clara inclinación hacia los tres parámetros mencionados anteriormente. Si vomita o no es simplemente una expresión de cómo esta persona conlleva su trastorno.
Lo otro más importante a saber es que si existe una sospecha de la presencia de esta enfermedad, se la debe abordar inmediatamente con un psicólogo o psiquiatra, los dos únicos especialistas capacitados para llevar este tipo de trastorno.