En agosto del 2008, Hugo Avilés, director y actor del grupo Fantoche, y su esposa, la actriz Ruth Coello, fueron invitados a Santiago de Chile por una multinacional para realizar una capacitación de teatro empresarial.
En agosto del 2008, Hugo Avilés, director y actor del grupo Fantoche, y su esposa, la actriz Ruth Coello, fueron invitados a Santiago de Chile por una multinacional para realizar una capacitación de teatro empresarial.
En su recorrido turístico quedaron impresionados por lugares como la Plaza Baquedano, conocida como Plaza Italia, “popularmente considerada como un punto que divide la ciudad de Santiago entre ricos y pobres, ya que hacia el este –hacia la cordillera de los Andes– se encuentran las comunas más pudientes, mientras que hacia el poniente están los municipios de menores ingresos. De ahí que en Santiago se habla de que las cosas son ‘de Plaza Italia para arriba’ o ‘de Plaza Italia para abajo’”.
Hugo y Ruth también agitaron sus corazones al descubrir el área de Bellavista, “todo un barrio bohemio que se ha creado cruzando el río Mapocho, en el que confluyen cafés, bares y teatros con una oferta cultural profusa y diversa”, mientras que el ritmo más intenso de la capital de Chile lo vivieron en el Paseo Ahumada, “vía de exclusivo uso peatonal por la que diariamente transitan hasta un millón de personas.
Es considerada la calle de referencia más activa y comercial del centro de la ciudad y cuenta con el precio de arriendo y venta de oficinas más caro de Latinoamérica”, indica.
Finalmente, Avilés agrega que no podía dejar de visitar la histórica casa presidencial, llamada Palacio de la Moneda, “junto a ella fue inevitable recordar los acontecimientos políticos de septiembre de 1973 (cuando fue depuesto por la fuerza el presidente Salvador Allende, quien luego se suicidó), y entonar nostálgicamente la canción de Pablo Milanés: ‘Yo pisaré las calles nuevamente, de lo que fue Santiago ensangrentada, y en una hermosa plaza ya olvidada, me sentaré a llorar por los ausentes’”.