La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 5 de Abril del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Cuerpo y Alma
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Dr. Tecno
    Lo Nuevo
    Columnistas
    Gente de cine
    Destino
    Sociedad
    Show
    Urbanismo
    Gastronomía
    Arte
    Libros
    De Cine y Del Resto
    BBC Mundo
    Salud
    Cocina de Patricia
    Tendencias
    Orientación
    Moda
    Ecología
    Desde las encantadas
    Arquitectura
Cuerpo y Alma 
Arte vivo muy galapagueño
ampliar imagen ampliar imagen

Ronny con una camiseta diseñada por él y un cuadro de piquero.
Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail

Un pintor y un tallador de madera trabajan en Puerto Ayora, población de Santa Cruz (Galápagos), para transformar la impresionante fauna local en obras que les permiten a los turistas ‘llevarse’ a casa a sus animales favoritos.



Ronny Carrera
Los piqueros son favoritos

Su madre es de Milagro y su padre, quiteño. Pero él nació hace 33 años en Santa Cruz, la isla más turística de las Islas Encantadas. Y fue precisamente tal encanto natural el que Ronny Carrera, o Roca, según su seudónimo, ha buscado reproducir en las obras plásticas que lleva 15 años creando.

“Comencé pintando camisetas, en las cuales preferí copiar las formas de los animales de las islas, porque veía que eran las que más atraían a los viajeros”, señala este artista que se destacó tanto con sus diseños en esas prendas, que ahora la Estación Científica Charles Darwin le encarga tales artes para luego venderlos en las tiendas de souvenirs dentro de sus instalaciones.

El diseño favorito muestra la secuencia que emplea una piquero para zambullirse al océano a buscar su alimento. “Yo lo dibujé para luego proponérselo a la Estación. Primero se hicieron unas cuantas para ver si las compran los extranjeros. Como ese diseño gustó mucho, se han hecho muchas más”, indica sobre su faceta creativa en textiles, en la cual además se destacan sus diseños exclusivos sobre tiburones, porque también son muy pedidos por los extranjeros.

Pero los viajeros reconocen especialmente los cuadros al acrílico que Ronny elabora de animales como lobos marinos, tiburones, pingüinos, iguanas y demás. “Los turistas prefieren los piqueros de patas azules.

Los ven como animales muy agradables, tiernos y representativos de estas islas”, señala este pintor galapagueño que siente un gusto particular hacia la ballena, porque “es tan  grande y, a la vez, luce tan frágil”, y la iguana, “por su forma, su aspecto, tiene cinco dedos como los humanos”.

Ronny puede pintar un cuadro en unos 4 días, en jornadas que generalmente abarcan de 09:00 a 17:00. tras lo cual lo vende por unos $ 250. También recibe encargos especiales. “Muchos vienen a decirme que les haga un lobo marino, una tortuga o un tiburón en determinada posición o me traen una foto que desean que reproduzca con pinturas”, indica.

¿Por qué tener una pintura del animal cuando existe la foto? “Los viajeros me dicen que les gustan los cuadros porque así pueden ver a sus animales favoritos de manera distinta, con más elegancia. Es como cambiar la visión de la fauna de Galápagos”, explica este pintor autodidacta que nunca ha recibido una clase sobre plástica.

Sencillamente un día, cuando tenía 17 años, comenzó a mezclar colores en acrílico en trabajos que ya reflejaban su talento innato.

Claro que ese talento tuvo que ser desarrollado en innumerables horas de trabajo y dedicación de este artista que se considera un perfeccionista. “Podría pasar años trabajando un solo cuadro, o quizás nunca lo terminaría porque siempre es posible agregarle más detalles”, explica sobre este trabajo por el que se siente muy afortunado, porque sus obras transmiten la rica biodiversidad de Galápagos para que los viajeros la disfruten en sus hogares, y que cada vez que los observen recuerden las experiencias que tuvieron con la maravillosa fauna de las Islas Encantadas. (M.P.)

Informes: (08) 593-9634, (05) 252-6141.

Segundo Teodoro Ruiz
“Decían que estaba loco”

En Santa Cruz vive un azuayo que ha vendido unas 120 obras en madera a turistas de diversos países. “Solo en Estados Unidos hay unas 50, en España 20, Japón 20, Italia 10, Bélgica 6, Australia 5 y Holanda 3, entre otras”, indica Segundo Teodoro Ruiz, de 35 años, quien antes de descubrir su talento soñaba con cumplir el “Sueño Americano”, tal como hace 16 años decidieron hacerlo dos hermanos y dos primos que emigraron a Estados Unidos a trávés de coyoteros. Pero sus planes cambiaron cuando un pariente le recomendó que se decida a ir a Galápagos porque había mucho trabajo.

Por año y medio se dedicó a la construcción, la pesca y la agricultura en Isabela.

Finalmente, decidió radicarse en Santa Cruz y desarrollarse en la orfebrería. Fue entonces donde el destino comenzó a cambiarle la profesión de manera casual. “No había vitrinas para exhibir mis joyas, así que conseguí madera y yo mismo elaboré cuatro vitrinas con diseños abstractos, medio locos”, recuerda sobre experiencia que provocó que un alemán se enamorara de su trabajo. “Yo pensé que ese turista me iba a comprar las joyas, pero lo que quería era las vitrinas. Me las compró y luego se las llevó a Alemania”, señala Teo, como es conocido en Galápagos.

Así comenzó su incursión en la elaboración de mesas, camas y sillas de madera, pero hace 12 años decidió dedicarse a tallar animales representativos de las Islas al darse cuenta de que los turistas compraban objetos como preciados recuerdos. “Además, seguí desarrollando modelos abstractos, como cuerpos de mujer con cabeza de tortuga o iguanas con cabeza de hombres. Me decían que estaba loco, que nadie compraría mi trabajo. Pero siempre ha habido alguien para apreciarlo”.

Las tortugas gigantes son actualmente el animal de mayor demanda, las cuales elabora con los troncos de cedro que encuentra en el bosque. “Son árboles que ya han sido cortados, pero que los taladores dejaron la parte de abajo y la raíz”. Ya con esas piezas de madera en su taller, puede tardar hasta cuatro días de labor para darle forma a una que luego venderá en unos $ 500, aunque trabajos más grandes pueden costar hasta $ 3.000, como una cama que tenía el diseño con todos los animales de Galápagos. “Un turista de California me la compró, seguro de que en ese objeto se llevada toda la naturaleza de las Islas”. (M.P.)

Informes: (05) 252-7090.

Los viajeros me dicen que les gustan los cuadros porque así pueden ver a sus animales favoritos de manera distinta, con más elegancia. Es como cambiar la visión de la fauna de Galápagos”.

Ronny Carrera

 


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados