La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 5 de Abril del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Cuerpo y Alma
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Dr. Tecno
    Lo Nuevo
    Columnistas
    Gente de cine
    Destino
    Sociedad
    Show
    Urbanismo
    Gastronomía
    Arte
    Libros
    De Cine y Del Resto
    BBC Mundo
    Salud
    Cocina de Patricia
    Tendencias
    Orientación
    Moda
    Ecología
Ecología 
Descanso ecológico
ampliar imagen ampliar imagen

Camilo Andrade junto a uno de sus murales.
Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Una en la serranía y la otra en la playa, pero ambas han sido construidas respetando el medioambiente.

Hostería Pantaví
Entre el valle del Chota y Tumbabiro, en la provincia de Imbabura, se encuentra la hostería Pantaví, a 2.050 metros sobre el nivel del mar, a siete kilómetros de las aguas termales de Chachimbiro, muy cerca de las reservas Cotacachi-Cayapas y  El Ángel y a dos horas y media de San Lorenzo, Esmeraldas. Su ubicación es estratégica si la idea es alejarse de la ciudad y mantener un contacto directo con la naturaleza.

La hostería está levantada sobre los cimientos de la antigua casa de la hacienda San Clemente, se conservó su estructura original, pero se revistieron las paredes, haciéndolas de casi 90 centímetros de ancho y más de tres metros de alto. Por ahí empieza su deseo de convertir el sitio en  un lugar de descanso con el menor impacto ecológico posible.

Camilo Andrade y Marjolein Rientjes, ibarreño y holandesa, respectivamente, son los propietarios de la hostería. En el 2003 decidieron convertir el espacio en un símbolo de respeto y cuidado hacia el ambiente. El jardín de casi una hectárea, ocupa cerca del 40% de todo el terreno, en él predominan las  buganvillas, las flores silvestres y diferentes especies de cactus.

Pantaví, que en lenguaje Chapalachi significa Alimentos del agua, tiene 15 habitaciones, con capacidad para 32 huéspedes. Ninguna es igual a la otra, las camas son elaboradas por artesanos de la zona y pintadas con diferentes símbolos precolombinos, por Camilo. En los baños se utilizan productos biodegradables; el jabón líquido y champú son comprados en grandes proporciones, los tachos de basura son de lata y no utilizan fundas plásticas, el papel higiénico es reciclado y toda el agua que se usa es procesada y utilizada en el riego de jardines.

Desde el 2007 la hostería está certificada de acuerdo con las normas del programa Smart Voyager, administrado por la Organización No Gubernamental (ONG) Conservación y Desarrollo, miembro de la Red de Certificación de Turismo sostenible de las Américas. Esta operación cumple con estándares para la conservación de la vida silvestre, la protección de las aguas, el bienestar de los trabajadores y las comunidades locales.

Esfuerzo que continúa en la fundación Verde Milenio, a la cual pertenecen, con la cual buscan desarrollar proyectos de turismo sostenible y proteger zonas que alberguen flora y fauna en peligro de extinción, dentro del Ecuador. En la construcción de una pachamanka, cocina bajo la tierra, y la exhibición de grandes pinturas y murales hechos a base de clavos, yute y más materiales reciclados.

Hostería Pantaví: Km 6 en la vía Salinas–Tumbabiro provincia de Imbabura. Teléfono: (02) 2347476.
Pag. web:
www.hosteriapantavi.com

LA MESÓN DEL QUIJOTE
Ecoamigable, confortable y una ubicación envidiable son las características de esta hostelería ubicada en la costa manabita. Los propietarios se han preocupado por causar el menor impacto ambiental con la utilización de caña guadúa para la construcción de las cabañas y en el resto de las instalaciones, como una torre para la observación de ballenas de 17 metros de alto. Este observatorio, donde funcionará el restaurante, se levanta con columnas construidas solo con cañas.

Cuidado por la conservación del entorno natural es otra de las prioridades de esta hostería. Una de las atracciones es un salón de audio-video que funcionará solamente para proyectar documentales que tengan que ver con la ecología, haciendo énfasis en la zona donde se levanta la hostelería, compuesta por cuatro cabañas con capacidad para 32 personas en hectárea y media de terreno. El acceso a la playa se lo hace pasando el manglar, hábitat de muchas especies y que no ha sido desaparecido, sino por el contrario forma parte del complejo. Las cabañas son cómodas y muy ventiladas; la responsabilidad técnica estuvo a cargo del arquitecto Eduardo Mcintosh Shu y del ingeniero Erwin Martínez L. Se han cuidado mucho los detalles de construcción y decoración, tanto en la parte externa como en el interior. Cada una cuenta con todos los servicios básicos, pero no espere encontrar una televisión. Esto se debe a que los dueños quieren que los huéspedes se desestresen, se ‘desconecten’ de la vida en la ciudad y escojan otro tipo de actividades, como remar en kayac, cabalgar por la playa, caminar o ejercitarse por el bosque, o hacer un tour costero. Frente a la playa de esta hostelería se encuentra el Islote de los Ahorcados, lo que la convierte en un sitio con un paisaje único, incluyendo las montañas del bosque húmedo tropical.

“Quienes vengan acá tienen el descanso garantizado; pueden traer una laptop si lo deseen, pero desde que se llega a la zona, uno ya se olvida de los problemas propios de vivir en la ciudad”, afirma Ednid Valarezo, administradora.

Es tanta la preocupación por lo ecológico que cada caña o madera que se ha usado para construir y decorar la hostería ha sido tratada de forma que no haya impacto en la naturaleza.

Piscina, jardines, o ver cómo los lugareños llegan con su pesca durante la mañana, son solo parte de los motivos para decidir una visita a este lugar. Fumar está prohibido en el interior de las cabañas, por seguridad. Si decide ir, no querrá regresar.

La Mesón del Quijote, km 86 de la vía Santa Elena Puerto López, entre Las Tunas y Ayampe. Teléfonos: 268-5552, (09)09-329-4446.


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados