El ‘Congresillo’ acaba de aprobar una reforma al Código del Trabajo que contiene un error garrafal: se borró el párrafo que aclaraba quién paga la maternidad gratuita de las trabajadoras asalariadas.
Lo tremendo es que se quiere corregir el error de la peor manera, dando la orden de que el error no existe y que por tanto se mantiene vigente la norma que se derogó (el pago corre por cuenta del IESS en el 75% y los patronos el 25% restante); lo que nos llevará al absurdo de asumir que a partir de ahora si se borra un texto legal, aun así este conservará fuerza de ley.
Esto es porque para salvar su prestigio, los legisladores de mayoría no quieren reconocer que se equivocaron. Incluso alguien ha dado la orden de sancionar a los pagadores del IESS que advirtieron del problema. Es la nueva forma de legislar que se ha impuesto. En vez de ser prolijos, simplemente levantan la mano cuando les dicen que lo hagan, y si algún error aparece, no importa, que para eso está la Revolución Ciudadana, que sancionará al que no acepte su interpretación.