La Policía española detuvo a una joven ecuatoriana acusada de matar a su hijo recién nacido y ocultarlo en el armario de su casa en Madrid.
El miércoles de la semana anterior la mujer acudió al hospital de La Paz, en la capital española, diciendo que tenía dolor de estómago.
Aunque presentaba síntomas de haber dado a luz, la inmigrante negó a los médicos el embarazo, incurriendo en numerosas contradicciones. Sin embargo, los facultativos comprobaron que se debía a un parto reciente.
Al ver que la mujer no estaba con su hijo, el personal médico del hospital de La Paz avisó al siguiente día a la Policía .
Los uniformados registraron la vivienda de la inmigrante, situada en el barrio de San Blas (al este de la ciudad), e interrogaron a su compañera de piso, quien les contó que la noche del miércoles acompañó a la connacional identificada como Marianela G.M., de 30 años, al hospital porque sangraba y le dolía el estómago, señaló el diario El País.
Los agentes no encontraron en la casa el cadáver del bebé, aunque sí descubrieron restos biológicos, al parecer del momento en que dio a luz.
No encuentran al bebé
La Policía informó ayer en un comunicado que la ecuatoriana admitió finalmente ante los médicos que había expulsado algo de su cuerpo y que lo había arrojado a un contenedor.
Los agentes avisaron entonces a los centros en los que se procesa la basura de Madrid, pero no se encontraron restos de ningún cadáver.
Finalmente, un familiar de la inmigrante llamó el pasado sábado a la Policía para comunicar que había encontrado el cadáver del bebé en el fondo de un armario, envuelto en ropa.
La autopsia determinó que el bebé nació con vida y que murió después.
La ecuatoriana fue detenida e ingresó en prisión como autora de un presunto delito del homicidio de su propio hijo.