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Edición del DOMINGO 22 de Marzo del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Misterios del sueño
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Agenda médica

Texto: Sheyla Mosquera de Calderón | Ilustración: Xavier Lituma

Las experiencias buenas o malas que sentimos durante el sueño están relacionadas con nuestro cuerpo físico, emocional, mental, espiritual y el alma. Pero cuando alguno de estos enferman es posible sanarlos con terapias.

Cuando dormimos muchos soñamos, pero algunos experimentamos fenómenos extraños que resultan creíbles para sí mismos e inconcebibles para los demás. Un día Susana, una estudiante guayaquileña de 23 años, tenía sueños recurrentes sobre una pantera que la perseguía, cada uno de estos era como una vivencia real para ella, a tal punto que fue en busca de ayuda psicológica y le presentó el caso al psicoanalista. Pasando por algunas sesiones ella logró descubrir que de pequeña había reprimido algunos maltratos y abusos infantiles de su padrastro, la cual el sueño lo había tomado con la misma historia pero cambiando la metáfora.

Pero, ¿qué fenómenos suceden mientras dormimos? Existen varias creencias al respecto. La argentina Cristina Scotti, sanadora y especializada en conocimientos para la evolución, explica que nuestro cuerpo descansa en un sueño muy profundo, sin embargo, en ese mismo momento experimenta vivencias del cuerpo emocional que está absolutamente comprometido. Ahí es cuando se produce una liberación de nuestros condicionamientos y sin frenos tenemos experiencias que desde nuestra lógica, no acontecerían en la vida concreta.

La explicación, agrega Scotti, radica en que el ser humano posee varios cuerpos de diferente naturaleza y niveles de sustancias. Lo que llamamos cuerpo es apenas el envoltorio constituido por compuestos materiales que todos conocemos y son los que se manifiestan en esta tercera dimensión. Pero hay otros también que son invisibles de diferentes materiales y tienen la misma forma que el físico. Cada cual corresponde a dimensiones diferentes y cada uno posee una función específica.

Sonia Toledo, psiquiatra y psicóloga clínica, dice que los seres humanos somos cuerpo, mente, alma, espíritu y emociones. Para comprender mejor de qué se trata cada uno es importante saber su significado, ya que si no los cuidamos pueden enfermarse y requieren ser sanados. De ahí surgió la frase ‘en mente sana, cuerpo sano’.

Energía
El cuerpo físico es la vivienda del espíritu, que es la energía que la la persona tiene cuando nace y que permite movernos. Se ha comprobado científicamente, según Toledo, que cuando a alguien lo pesan un minuto antes de morir e inmediatamente después le faltan 7 onzas, y se debe a que su espíritu salió del cuerpo físico. Incluso cuentan las personas que han sufrido infartos y han muerto por segundos que se han visto fuera de su cuerpo.

Asimismo existen individuos que pueden desdoblarse a voluntad mientras duermen y generalmente la mente amanece cansada. Ese es el caso de Mauricio, dice Toledo. Cuando él llega a su casa demasiado agotado se baña, come algo ligero, ve televisión y cuando está quedándose dormido siente que su cuerpo vibra, además, escucha un sonido e incluso ha podido verse fuera de su cuerpo físico.

El dormir, dice Scotti, es una especie de muerte temporaria. Un estado en que el cuerpo astral sale del cuerpo físico y experimenta lo que se llama proyección. “Pues, todas las noches todo el mundo deja en la cama el cuerpo físico denso conjuntamente con el energético, y sale del emocional para incursionar libremente, sin restricciones, sin mandatos, ni condicionamientos”, asegura.

En cuanto a la mente, refiere Toledo, se localiza en el cerebro y aloja lo consciente e inconsciente. El primero se da cuenta de todas las cosas que hacemos, por eso vemos, analizamos y empleamos la lógica para expresarnos. El segundo, en cambio, es donde se archivan todos los aspectos que conscientemente no percibimos y donde acumulamos un alto porcentaje de ansiedad por los problemas que muchas veces impide conciliar el sueño adecuadamente.

Si alguien ha sido agredido, lo han insultado o lo han hecho sentir mal, es en el inconsciente precisamente donde se graba este hecho. Y aunque pase este mal rato y ha recibido disculpas de su agresor, en el transcurso del tiempo cuando se acuerda de lo que pasó, nuevamente surge el malestar, ya que esa carga emocional estaba alojada en la mente.

En cambio, la estructura emocional es todo lo que sentimos. Por ejemplo, siempre hay alguien que cuenta haber ido al médico y que le han hecho una serie de exámenes de laboratorio o de imágenes como resonancias magnéticas, radiografías, tomografías, entre otras, pero no le encuentran nada. Sin embargo, se sienten mal y sin ánimo. Esto es, dice el neuropsiquiatra Pedro Posligua Balseca, porque se necesita del funcionamiento de los dos cerebros simultáneamente para lograr un procesamiento adecuado de las informaciones provenientes del medio externo. Cuando esto se realiza la persona sale fortalecida frente a sus experiencias humanas, lo que se llana resiliencia. Pero, en cambio, cuando el procesamiento se hace solamente en el hemisferio derecho del cerebro que es el emocional, persisten como un enemigo oculto aquellas informaciones que nos hicieron daño, como por ejemplo, las frustraciones, humillaciones o experiencias dolorosas, de tal manera que no encontramos alivio a nuestras experiencias negativas y salen constantemente a través de cambios en la conducta humana como depresión, trastornos psicosomáticos, manifestaciones neuróticas o de tipo sociopático. 

Estructura de la mente
El alma es la estructura de la mente y es la que produce la sensación del pensamiento. Es donde se alojan las cualidades morales y se encuentra la voluntad de la persona o la viveza. Alguna vez habrá escuchado cuando se expresan ¡ese tiene alma de Caín!, para referirse a una persona mala o ¡tiene alma de santo!, para decir que es noble y bueno.

Según el gurú colombiano Gerardo Motoa quien dictó una charla en el Centro Integral Ollantay, el alma es un conjunto de experiencias vividas que llevan a cierta conciencia particular, que nos identifica y diferencia de los demás. También tiene una especie de memoria en lo emocional, afectivo, sentimental y mental, y cuando la gente no la atiende puede enfermarse, por eso se sienten los desajustes, los enojos, la incomodidad, no atinan en nada, y no saben si van o vienen en la vida.

Dentro de la tradición hindú, agrega Motoa, el alma nace cuando se deposita en la cabeza del espermatozoide y se une con el óvulo, y tiene un registro genético.

Pero, según la enciclopedia virtual Wikipedia, la investigación científica no puede establecer la existencia o inexistencia del alma, al salirse este asunto del ámbito de su objeto: el universo material.

Sanar los cuerpos
Scotti menciona que cada plano o dimensión del universo precisa de un cuerpo o vehículo de la misma naturaleza o sustancia para actuar en él. El plano físico necesita de un vehículo físico; el emocional uno emocional y así sucesivamente con el mental o con los más elevados que le siguen.

Cuando se enferma el cuerpo físico formado por múltiples sustancias como minerales, carbono, agua, entre otros,  puede influir para sanarlo el cuerpo físico energético que ocupa el mismo lugar en el espacio y tiene la función de dar vitalidad al cuerpo denso.

Asimismo, en el cuerpo emocional se requiere actuar en este plano para curarlo, ya que puede manifestar todo tipo de situaciones afectivas y amorosas como también pesadillas.

En realidad la persona crea, arma o realiza experiencias, con informaciones activadas que provienen de su memoria (su Registro Akashico) y que no pasan por el cerebro que ordena su salida. Por eso, en general estos sueños son pocos explicables. “Nosotros mismos creamos con esa información desordenada que se desprende espontáneamente de nuestro archivo, alguna realidad. También es un liberamiento incondicional de las emociones guardadas. Estos sueños, muchas veces, son más difíciles de recordar o de poder transmitir”, dice Scotti.

Promover la conciencia
Sonia Toledo considera necesario dormir bien para que el cuerpo y la mente descansen. Si alguien está despierto las 24 horas del día su mente colapsa y comienza a ver cosas que no son reales y pierden el control. Pero si suceden fenómenos extraños con una mente descansada, hay que analizar qué fue lo que sucedió realmente.

Explica que sí es posible sanar el alma eliminando las cosas negativas y haciendo que si esta ha actuado con maldad se haga buena. Se logra con terapias para promover la conciencia entre lo bueno y lo malo, entre lo que se debe hacer y no hacer. Incluso promoviendo la conciencia en que si se hace algo malo a otra persona esta le hará algo malo también.

Si la persona tiene afectada la parte mental del inconsciente o el cuerpo emocional, lo que hace el terapeuta mediante hipnosis u otras técnicas, de acuerdo al requerimiento, es que se dé cuenta de que ese problema pasó hace mucho tiempo y que no se volverá a dar, porque el que guarda relación de presente, pasado y futuro solamente es el consciente.

Por lo tanto, hay que cuidar los distintos cuerpos del ser humano para que todos estén en armonía, así se podrá llevar una vida tranquila en el hogar o el trabajo libre de ansiedad. Hay que tener claro, dice Toledo, que aunque creemos muchas veces que no soñamos, en realidad sí lo hacemos, solo que en la mañana al despertar no lo recordamos. Por ello es muy importante dormir mínimo ocho horas diarias en un lugar tranquilo y confortable sabiendo que es hora de descansar y que dejando de dormir no se resuelven nuestros problemas. Por ello hay que tomar conciencia de cuándo necesitamos ayuda de cualquier índole, ya que a veces la respuesta a esos inconvenientes está allí pero no la vemos.


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