La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 22 de Marzo del 2009 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    El Tema
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Columnistas
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    Sociedad
    Show
    Gastronomía
    Arte
    Decoración
    Libros
    Belleza
    De Cine y Del Resto
    BBC Mundo
    Orientación
    Salud
    Cocina de Patricia
Gente de cine 
Rosario Dawson, actriz y conciencia social
ampliar imagen ampliar imagen

Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Texto: Cindy Pearlman, Hollywood Watch

Con una mezcla interesante de culturas, Rosario se abre paso en Hollywood y en su más reciente película, su presencia latina se hace notar.

Es una fría mañana de invierno en Nueva York, pero para Rosario Dawson todo es cálido y color de rosa. La actriz llega para la entrevista cargando una brazada de rosas y otras flores, pero no son el regalo de algún admirador. Dawson las compró ella misma. “Me gusta darle flores a la gente en la calle. Es asombroso ver la cara que ponen cuando les doy una flor. Después veo que la siguiente persona aminora el paso, como pensando si también a ella le voy a dar una flor”.

Su propósito principal este año ha sido, revela, hacer del mundo un lugar mejor. “Se trata de ser amable. Si una persona desamparada pide dinero en la calle, no hay que ignorarla. Le digo: lo siento, no puedo”.  Una vez, en Nueva York, le di una pizza entera a un hombre que estaba escarbando la basura. Él me dijo: No voy a tomar eso. Entonces le contesté que la dejaría en el suelo. Luego me alejé y él no podía creerlo”.

La actriz, de 29 años y de origen afroamericano, cubano, irlandés, nativo americano y puertorriqueño, creció en Nueva York y conoce de primera mano los tiempos duros y las circunstancias sombrías. Crecí en una vivienda de paracaidistas en el Lower East Side. Me siento agradecida por las cosas que tengo en la vida, como mi familia, mi trabajo y estos admiradores. No doy nada de eso por sentado”.

Por ‘trabajo’ ella se refiere a su ocupada carrera en Hollywood, en la que encontramos un papel estelar de pareja de Will Smith en la película Seven Pounds y otro en el drama de suspenso Killshot.

En Seven Pounds interpreta a una paciente de trasplante de corazón que se enamora de un hombre misterioso (Will Smith), quien se autodesigna como su benefactor sin ninguna razón evidente. Para prepararse para este papel, Dawson observó cintas de cirugías de corazón. “Ponía la cinta mientras comía mis palomitas. Mi novio me decía: ¡No vas a comer viendo esto! Pero me comía mis golosinas y no me desmayaba. Hace años hice la disección de un globo ocular y de un pulmón. Estaba fascinada.

Seven Pounds es acerca de cómo arreglárselas en tiempos duros y difíciles, dice Dawson, y para eso, ella siempre se dirige a su familia. “La gente que me ayuda son mi madre y mi abuela. Amo a mi papá y a mi hermano, pero quienes literalmente me paralizan el corazón son mi mamá y mi abuela. Cuando recibí el libreto de Seven Pounds estaba en un vuelo con ellas. Mi abuela estaba dormida encima de mi madre, mi madre estaba dormida encima de mí. Todo era perfecto. Mi madre también es diabética y asmática. Siempre me preocupo por su salud”.

Compromisos
Actuar y cuidar de su familia no son sus únicas misiones en estos días, agrega Dawson. También está comprometida a hacer del mundo un lugar más seguro y con las cuestiones ambientales. No podemos desentendernos del estado de la Tierra. Si no podemos hacerlo por nosotros mismos, observemos un jardín de juegos y hagámoslo por los niños”.

El año pasado, ella se ofreció de voluntaria para registrar nuevos votantes. “Tocaba a las puertas para hablar con la gente. Le hacía saber que su voto era importante. Me respondían que nunca antes habían votado, que tenían 40 años y su voto no era importante. Yo les decía que sí era importante para mí. Entonces me preguntaban: ¿no es usted aquella actriz? Les respondía que sí, pero que en esos momentos era una chica del registro de votantes”.

La actriz también trabaja de consejera en una organización no lucrativa de Nueva York. “Trabajo con mujeres de las que han abusado. ¡Hay tantas personas por ahí que solo necesitan a alguien que las escuche! Es lo menos que puedo hacer”.

Este tipo de trabajo práctico no es común en las actrices de cine, pero en realidad Dawson nunca consideró que sería actriz cuando era chica y vivía en Nueva York con su madre, que era cantante profesional. “Nunca quise ser actriz, pero tenía curiosidad por el proceso de actuación. De niña sí decía que quería ser una estrella. De hecho discutía con la gente de cómo yo manifestaría mi estrellato. Pensaba que sería a través de la danza o del canto”.

Sin embargo, en la preparatoria, la aptitud de Dawson por la biología y las matemáticas la apartó de las artes. “Quería ser bióloga marina. Casi siempre estaba tratando de averiguar cómo podría encajar en el mundo de la biología y me encantaba tomar las clases de ciencias exactas”.

Fue en ese momento que su abuela intervino, pensando que
Dawson necesitaba ‘avisparse’. “Mi abuela prácticamente me obligó a tomar una clase de verano sobre teatro”, recuerda la actriz, “y yo odiaba esa clase. La verdad era que me chocaba estar cerca de todos esos chicos que hablaban de las audiciones a las que iban. Yo estaba mucho más interesada en las clases avanzadas de matemáticas”.

Ser actriz
En retrospectiva, señala Dawson, lo que la estorbaba era su miedo a actuar. “Creo que muy en el fondo siempre quise actuar, pero pensaba que me estaría condenando a ser pobre. Mis familiares eran un montón de artistas, artistas increíbles, y todos eran desdichados. Así que lloraba en las noches diciéndome que jamás permitiría que me gustara la actuación”.

A fin de cuentas, la actuación le encontró el modo: un día, Dawson estaba sentada en los escalones de entrada de su casa cuando fue detectada por un buscador de talento, que estaba buscando personas que no fueran actores para que aparecieran en Kids (1995) de Larry Clark. Esa controvertida cinta le valió brillantes reseñas y la puso en el camino de He Got Game (1998) de Spike Lee; Sidewalks of New York (2001) de Edward Burns; Alexander (2004) de Oliver Stone; Men in Black II (2002), Sin City (2005), Rent (2005), Clerks II (2006) de Kevin Smith y Grindhouse (2007), en la parte dirigida por Quentin Tarantino, así como de la próxima Wonder Woman.

A lo largo de su trayectoria, ella se convirtió también en un símbolo sexual, al menos para algunas personas. “En el estreno de Rent, hace unos años”, recuerda Dawson riendo, “alguien dijo: Rosario tiene el mejor (trasero) al sur de la calle 14 en esa película. Mi madre estaba a mi lado y me preguntó: Querida, ¿están hablando de... ti? Yo solo pensé: gracias, mamá”.


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados