El Gobierno entregó hasta el segundo cuatrimestre del 2008 el 51% más de recursos para el gasto social, en relación con igual periodo del 2007, informó ayer el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en su boletín periódico: ‘¿Cómo va el gasto social?’. Ese sector recibió $ 2.211,3 millones, y el año pasado $ 1.464,6 millones.
Para Cristian Munduate, representante de Unicef, la evaluación que incluye educación, salud, bienestar social, desarrollo urbano y trabajo, es positiva. Según Unicef, el sector social es el que mayor parte del presupuesto se llevó el 2008. El año pasado, utilizó el 51,6% de todo el presupuesto devengado, seguido por defensa (30,0%), mientras que el productivo (12%) y administrativo (6,4%). En el 2007 la asignación total para lo social fue del 50,8%.
Aunque en las mismas cifras se aprecia que la ejecución presupuestaria fue solo del 55,2% hasta agosto del 2008, Munduate comentó que se conoce extraoficialmente que el porcentaje final de la ejecución (a diciembre del año pasado) fue de entre el 85% y el 92%.
Pese a los buenos resultados, la preocupación de varios sectores sociales es el futuro del gasto en el 2009.
De acuerdo con Milton Luna, del Contrato Social por la Educación, el Gobierno debe tomar las medidas necesarias para “blindar” el gasto social.
El problema es que muchas de las fuentes de ese gasto venían, sobre todo, del precio del petróleo, ahora a la baja. La economía en general se verá afectada por la crisis mundial.
En este sentido, Munduate advirtió la necesidad de sostener la inversión social, en medio de la crisis, de lo contrario los más afectados serán los más pobres y dentro de este grupo, los niños. Opinó que el Gobierno deberá priorizar su gasto.
Para Unicef también es importante que se profundice la práctica de transparencia en las cuentas públicas.
