El lunes llegó a los terrenos donde funcionará la subestación Caraguay un nuevo transformador de energía para Guayaquil.
Nueve transformadores para mejorar la capacidad de transmisión eléctrica del país arribaron el pasado fin de semana al Puerto Marítimo de Guayaquil y desde el lunes iniciaron su traslado a cinco provincias.
Los equipos se adquirieron por $ 12,5 millones a través de siete contratos suscritos entre Transelectric y la empresa ecuatoriana Enerpetrol S.A., el 2 de septiembre del 2009, y fueron fabricados por Chint S.A., industria de Shanghái (China).
Tres transformadores de potencia son para Manabí, donde sus habitantes sufren de constantes cortes de energía; operarán en Manta, Montecristi y Portoviejo. Otro equipo se instalará en Esmeraldas, en la subestación del mismo nombre, para que trabaje junto al transformador marca Ansaldo que funciona desde 1981; con ello se espera dar mayor confiabilidad en la entrega del servicio.
Nuevas cementeras
En Imbabura se ubicará uno en la subestación Ibarra, junto al equipo existente de marca Siemens, para suplir los requerimientos de carga. Según Transelectric, en esta provincia ha habido un importante crecimiento en el consumo eléctrico por ampliaciones de fábricas productoras de cemento.
En la subestación Santa Elena operará otro; mientras que los dos últimos transformadores de potencia se destinarán a Guayaquil, a las subestaciones Caraguay y Las Esclusas.
Ambas deben entrar en funcionamiento a finales de este año, explicó Marcelo Vicuña, gerente de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), empresa constituida por Hidropaute, Hidroagoyán, Termopichincha, Termoesmeraldas y Electroguayas, tras una fusión con Transelectric.
El lunes pasado, Vicuña supervisó la llegada del equipo a los terrenos donde se levantará la subestación Caraguay y que fueron dados por el Banco Central en comodato por 20 años tras un convenio con el Ministerio de Electricidad.
La obra implica una inversión superior a $ 13 millones.
Electricidad para Guayaquil
La subestación Las Esclusas, que costará más de $ 10 millones, constituye un proyecto clave para Guayaquil, pues según Óscar Armijos, administrador de la Categ, reducirá la interrupción del servicio por fallas y sobrecargas en los puntos de transmisión existentes.
Los recursos para estas obras de la urbe salieron tras el mandato constituyente 9 (mayo del 2008), que facultó al Fondo de Solidaridad a capitalizar a diferentes empresas eléctricas con un total de $ 194 millones.