Por ello Fabrizio, quien gusta de recibir cada año en algún destino diferente, se organizó con su prima, Vivianne Izquierdo, y dos amigas, Antonella Pereira y María del Carmen Vélez, para disfrutar la experiencia de empezar el nuevo año brindando y celebrando junto a 3.000 personas en el concurrido malecón de ese exclusivo balneario del distrito de Maldonado.
Pero Fabrizio exploró el glamour de este urbe que se destaca, además de sus playas, por ser toda una capital de la moda en Sudamérica. “Punta del Este posee muchos lugares y gente maravillosa. Tiene mucho turismo; en la época en que estuve había muchos brasileños. Todo el mundo es súper chic, hay mucha moda en las calles”, indica Fabrizio, destacando una vía en particular: la Calle 20, que en sus siete cuadras de recorrido reúne más de 30 tiendas de marcas asociadas al consumo de lujo y al mercado del glamour y la alta moda.
Armani, Louis Vuitton, Ralph Lauren, Valentino, Fendi, Fifth Avenue y Rolex son algunas de las reconocidas marcas que atraen a los millonarios de Sudamérica para abastecerse de la moda que lucirán a lo largo de cada año.
Fabrizio y sus acompañantes también viajaron a la ciudad de Buenos Aires (Argentina) para completar una maravillosa experiencia turística. Allá descubrieron otra calle que los impactó, pero por razones distintas. “Caminito es como Las Peñas (en Guayaquil). Es una calle muy tradicional e histórica, donde encuentras bailarines de tango por todas partes”, señala sobre esta calle-museo de unos 100 metros de largo asentada en el barrio de La Boca, la cual en un principio fue utilizada para llevar la carga desde los diques de Pedro de Mendoza hasta las vías del ferrocarril.
Hoy, Caminito es posiblemente el punto más visitado por los turistas que llegan a la capital argentina.