Soy una profesional de 40 años, soltera, sin compromiso y aparentemente con todo lo que se requiere para estar feliz. Sin embargo, desde hace algunos años he venido experimentando momentos de depresión, que al inicio los atribuía a trastornos hormonales, ya que estos coincidían con mis periodos menstruales. Para aliviarlos realizaba actividades que me llenaban de placer: ir de compras, al gimnasio, al cine, salir a cenar, entre otras. Pero de un tiempo para acá la depresión es permanente y cada vez empeora más, al punto de haber momentos en que desato en llanto sin motivo aparente. No sé qué está pasando conmigo, nada llama mi atención, no salgo y cuando lo hago no lo disfruto como antes. Muchos lo han notado y por más que intento ocultarlo, no sé qué hacer ni a quién recurrir.
María,
Guayaquil
Por los síntomas descritos, lo más factible es que se le está presentando una depresión mayor, enfermedad del sistema nervioso que, en ocasiones, puede ser erróneamente etiquetada como “simplemente nervios”, para dar entender que es algo “sencillo”, “psicológico”, “mental” o “hasta teatro para llamar la atención”, cuando en realidad es una patología con claros componentes orgánicos y biológicos: existe un déficit de ciertos neurotransmisores cerebrales (noradrenalina, serotonina...) y otras alteraciones del sistema nervioso que se evidencian en los exámenes del cerebro, similares a los de la resonancia magnética nuclear. Me veo obligado a explicarle lo anterior, porque no faltarán “amigas” que le digan que está así de floja y que es usted la que tiene que poner de parte y lo que es peor que los medicamentos que le recetan los médicos son drogas adictivas, eso no es cierto. Haga caso al médico especialista, quien descartará la existencia de cualquier otra enfermedad que pudiera estar causando sintomatología parecida y le prescribirá los antidepresivos necesarios por el tiempo que amerite, sin descuidar medidas prácticas desde el inicio o cuando se vaya sintiendo mejor. Me refiero a una técnica psicoterapéutica llamada terapia cognitiva conductual. Esta teoría plantea que la depresión se origina o se presenta por ideas erróneas o “distorsiones cognitivas”, de tal suerte que los pensamientos negativos o erróneos nos llevan a sentirnos mal, por lo tanto debemos corregirlos y no dejar que estos errores mentales nos lleven a deprimirnos. He aquí algunos ejemplos:
a) Pensamiento todo o nada (polarizado, absolutista): Es la tendencia a ver todo en categorías opuestas: “blanco o negro”, “siempre o nunca”, sin percibir matices ni puntos intermedios. Ej.: “Si el resultado no es perfecto, será un fracaso total”.
b) Perfeccionismo: Si no está perfecto, no sirve (se relaciona con pensamiento todo o nada y autoexigencias). Ej.: “No sé cómo hablar” (presupone que si no es perfecto, no cuenta cómo hablar).
c) Generalización excesiva: Es otro caso de pensamiento todo o nada. Se da extendiendo un caso a toda una clase de acontecimientos: “Si ocurrió una vez, ocurrirá siempre”, “si una persona me hizo daño, todas las de su tipo son malas”.
d) Culparse: Pensar que lo malo que le pasa es totalmente culpa suya. Además, conforme se vaya sintiendo algo mejor, incorpórese a sus actividades habituales o ingrese a otras nuevas como voluntariado, iglesia, club...
Establezca prioridades y haga lo que pueda cuando pueda, divida las metas grandes en pequeñas partes. No se aisle, vuelva al grupo de amigos, familiares, llame a su mejor amiga. Además, no suspenda los medicamentos, aunque al inicio le den alguna leve molestia, y continúe las terapias con el psiquiatra. Desgraciadamente, muchas personas no saben que la depresión es una enfermedad tratable. Si usted, o un ser querido, sufre de depresión y no recibe tratamiento, esta información puede ayudarle a salvar su vida o la de un ser querido.
Dr. Germánico Zambrano Torres
Psiquiatra – Sexólogo. Miembro de la Asociación Americana de Psiquiatría y de la Sociedad Latinoamericana de Medicina Sexual.
Telfs.: 239-0381, 239-4932
Retiro de prótesis mamaria
Tengo 23 años y hace un mes me hice operar por aumento mamario. El resultado de la cirugía fue bueno, pero he sentido remordimientos. Luego de que lo hice comprendí que es algo con lo que tengo que vivir eternamente y cada cierto tiempo tengo que cambiar las prótesis. He leído y me explicó el cirujano que si algún día quiero que me extraigan las prótesis, si no me colocan otras, me va a quedar peor que lo que tenía, porque las prótesis deforman de alguna manera el músculo y caja torácica. Quiero saber qué sucede si me hago quitar las prótesis y si es normal por la cirugía que la anestesia me haya dejado nerviosa, ansiosa y deprimida.
M.R.
Guayaquil
Usted inicia su consulta indicando que el resultado de su cirugía es bueno, o sea que estéticamente se ven bien los implantes que le colocaron. Luego señala que se siente arrepentida por dos razones: una de ellas relacionada con que tiene que vivir para siempre con los implantes, y la otra es que cada cierto tiempo necesitaría de cambiar los mismos. Hoy en día los implantes de silicona y solución salina son fabricados con controles muy rigurosos en cuanto a su calidad y se adaptan muy bien a la anatomía de la región de los senos. Usted está pasando por un periodo de adaptación a estos dispositivos. En poco tiempo los sentirá como propios de su organismo y no verá sus senos como algo ajeno a su cuerpo. No es verdad que cada cierto tiempo tendrá que cambiarlos... He escuchado ese comentario muchas veces y puedo afirmar que no es así. Hay factores que pueden inducir a cambios de volumen y forma de los senos como sucede en el embarazo. También el aumento o pérdida de peso afecta lo mencionado. Estos cambios fisiológicos (normales) pueden llevar a considerar un cambio de implantes, pero generalmente no más de una vez. En cuanto al temor que tiene de quedar con alguna deformidad en los músculos pectorales y también de su caja torácica al retirar los implantes, quiero manifestarle que sí podría notarse algún grado de flacidez en la piel involucrada donde se alojaron sus prótesis (implantes), debido a que ella se distendió (estiró) por acción del volumen colocado. En cuanto a su tórax, que involucra el hueso esternón y costillas, no queda alterado en lo más mínimo. Debo finalizar sugiriéndole que no deje de visitar a un cirujano. Creo que él es la persona indicada a motivarla y darle confianza en que los resultados obtenidos con esta cirugía serán gratificantes a muy corto plazo para usted. No se deje influenciar de manera negativa por terceras personas, más aún si usted afirma que el resultado fue bueno. Recuerde que esta cirugía se la hizo para sentirse bien usted, para mejorar probablemente su autoestima y no para agradar a terceros.
Dr. John Villegas Graham
Cirujano plástico y presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica del Guayas.
Telfs.: (09) 768-8160, 223-5687
Piedras en los riñones
Soy una mujer con cinco hijos y 37 años. Hace tres o cuatro años tenía algunas piedras en el riñón izquierdo y las expulsé con mucho líquido, licuados de chala y sábila, cerveza, brincando y trotando. Pensé que los terribles cólicos terminaron, pero ahora tengo más de quince piedras en los dos riñones. Además como poco y me cuido mucho de grasas o comida chatarra, pero sufro de sobrepeso. A veces estoy muy gorda y mis hábitos alimenticios son los mismos. Mi trabajo me exige mucho movimiento, camino bastante y mis descansos son en los quehaceres de casa. Un amigo médico me comentaba que sospecha de problemas en mis glándulas tiroides. Quisiera saber si las piedras que tengo en los riñones pueden causar problemas graves o cuando las expulso pueden reventar las vías urinarias. Además, ¿pueden las glándulas tiroides causar estos problemas a mi metabolismo? ¿Hay algún producto natural que las mejore? No puedo darme el lujo de un especialista caro ni de un tratamiento costoso.
Carlota Delgado,
Milagro
Padecer de litiasis (piedras) en las vías urinarias amerita una rápida valoración especializada. Es verdad que los cálculos pequeños pueden ser expulsados espontáneamente, pero los riesgos que implica tenerlos son altos por el dolor que ocasionan, infección y daño renal. Si estos cálculos son medianos o grandes, deberán ser solucionados con tecnologías como litotripsia extracorpórea, intracorpórea, percutáneas o laparoscopia. Es decir, hay una serie de alternativas totalmente válidas para solucionar las piedras que usted ya tiene. Es fundamental conocer por qué forma cálculos, con la intención de disminuir las posibilidades de que los vuelva a formar. Esta investigación involucra pruebas especiales en sangre y orina. La tiroides no incide en esta patología, probablemente le hablaron de la paratiroides, que es una glándula que sí se relaciona con este cuadro médico. La recomendación es que acuda donde un urólogo para que evalúe totalmente su caso y decida qué hacer.
Dr. Gustavo Pico Montalván
Urólogo.
Telfs.: 229-6744, 229-1426, (09) 127-8093