 |
| ::::::::: M E N Ú :::::::::: |
 |
|
| |
|
|
 |
| Del dicho al hecho |
Texto: Gabriela Jiménez
Fomentar el espíritu emprendedor en la educación en una tendencia mundial. Preparación académica y mucho entusiasmo se combinan para crear profesionales proactivos.
El trecho entre una idea y su puesta en escena es grande. Hay que elaborar un guión, comparar las ofertas que existen, encontrar las herramientas necesarias y buscar alternativas para presentarlo, con la esperanza de recibir aplausos pero también con la probabilidad de fracasar.
Guido Caicedo, director del Centro de Desarrollo de Emprendedores de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), expresa que el sistema tradicional de formación, donde solo se fomenta la parte teórica, no es suficiente. Él enfatiza en que las instituciones educativas de cualquier nivel deben desarrollar espacios donde el estudiante pueda experimentar éxitos y fracasos.
En dicha institución se dicta la materia Emprendimiento e Innovación a los alumnos de tercer año, su objetivo es despertar la iniciativa de los participantes y conocer sus ideas por medio de actividades extracurriculares. Algunas propuestas se convierten en realidad, como NeoBox, una compañía que ofrece sistemas de tecnología de información y comunicación. Los tres representantes participaron en el concurso Espol Innova 2007 y obtuvieron el segundo lugar por la creación del software para la administración de empresas odontológicas Dentos. La universidad los acogió en el programa Preincubadora, donde se asesora la iniciativa y se les proporciona una oficina, internet y línea telefónica.
En la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, se desarrolla la carrera Ingeniería en Emprendimiento. Su directora, María del Rocío Vallejo, se siente satisfecha con los avances de los estudiantes. “No queremos crear trabajadores sino empresarios. Los estudiantes deben tomar decisiones y afrontar las consecuencias, eso les servirá en su desarrollo profesional”, comenta.
Por su parte, María Tibau, decana de la Facultad de Administración y Ciencias Políticas de la Universidad Casa Grande, expresa que la práctica debe estar enfocada al desarrollo social y buscar objetivos ambiciosos en valores.
Estudiantes del segundo semestre de Negocios Internacionales y Marketing Estratégico crearon una propuesta para despertar el turismo en un sector de la isla Isabela, en el archipiélago de Galápagos. Su propuesta llegó a manos del alcalde del cantón, Carlos Delgado, y se está analizando su realización.
Tibau comenta que no solo se debe fomentar la creación de proyectos sino el espíritu colaborador. Otro grupo de alumnos asistió al recinto San Guillermo, en Daule, para ayudar a los proyectos emprendedores de los habitantes de la zona. María José Villacís, integrante del grupo que realizó la investigación de costos de los arroceros de la comunidad, cuenta que el estar en contacto con situaciones reales hace que el esfuerzo se intensifique y el comprobar que sus conocimientos pueden aportar para mejorar la calidad de vida de una persona o la rentabilidad de una empresa es muy satisfactorio.
De acuerdo con el programa de investigación GEM, siglas en inglés de Monitor Global de Emprendimiento, en los países de ingresos bajos y medios, como el nuestro, se registra una mayor actividad de emprendedores en etapa inicial, que con el debido financiamiento y sobre todo con el cambio de mentalidad se construyen más oportunidades laborales y mejores estándares de vida.
Existen propuestas y oportunidades para aprovechar. Los directivos coinciden en que el conocimiento, la confianza en sí mismo y la perseverancia aportarán a que se acorte el espacio entre el dicho y el hecho.
| |