Lo cierto es que la city porteña tiene su encanto en estos meses. A pesar de que el termómetro marca un promedio de 42 grados (o más) a la sombra, no tenemos ninguna playa cerca. La novedad es que el gobierno de la ciudad ha instalado carteles por doquier, invitando a dos novísimos puntos turísticos, que prometen hacerte sentir literalmente como en la playa, dentro de la capital… pero sin mar. Son dos sectores con arena, sombrillas y reposeras, totalmente gratuitos; donde no puedes meterte en los ríos por la contaminación. La idea fue copiada de Europa, en el verano 2002 se pusieron en funcionamiento en París y a partir de ahí fueron tomadas por otras capitales europeas.
Mientras tanto, el calendario de la moda local comenzó con el evento Bafweek, el 26 de febrero en el predio de la Rural, en Palermo, como siempre. Fueron tres días con lo más importante y, sobre todo, el referente de la moda local y el diseño argentino, edición otoño/invierno 2009. Cita indiscutible de celebrities y demás personajes de la fauna local.
Al mismo tiempo tenemos la novedad del tan esperado Museo Fortabat, una de las más importantes colecciones privadas abierta finalmente al público. Su dueña es la conocidísima, coqueta octogenaria y ultra millonaria Amalita Lacroze de Fortabat, que durante años amasó y adquirió valiosísimas obras de arte.
El edificio anclado en el corazón de Puerto Madero es impresionante y presenta unas 230 obras de la colección privada de Fortabat, algo que definitivamente fortalece la cultura de esta capital argentina.
Continuamos respirando cultura, como dicen los carteles del gobierno.
Esta vez muy cerca de Puerto Madero, en el barrio de la Boca, a la vuelta de Caminito, a pasos del Café la perla, mirando directamente al Riachuelo, se encuentra la renovada Fundación Proa, un fantástico Centro de Arte Contemporáneo, luminoso y minimalista, ahora con cafeterías, librería, auditorio y más salas. Donde hace pocas semanas, cerró la muy aclamada exposición del controversial artista francés Marcel Duchamp (que vivió en Buenos Aires en 1918). Una de las más importantes hecha en su nombre en América Latina.
Algo que está rodando fuerte en esta capital son los paseos en bicicleta. Vemos por doquier grupos de ciclistas haciendo algún tour por la laberíntica Buenos Aires, sean por ‘los orígenes del tango’, ‘escritores porteños’, o simplemente conociendo las esquinas y recovecos de esta enorme ciudad, esta vez en bici. Sueño que algún día llegue el sistema parisino de bicicletas aquí también, que el tráfico quizás no deje de crecer pavorosamente como lo hace cada año, pero sí que se mantenga y que las bicicletas se usen cada vez como medio de transporte; sería genial y tanto más sano para todos. Si llegaron las playas de París, confío que también lo harán las bicicletas.