Fue así como buscó un terreno en Salinas, encontró uno en La Milina, lo compró y este se convirtió en su gran jardín.
El lugar se puso tan lindo que decidió montar un bar-restaurante, pero con el paso del tiempo, El Faro -como lo llamó-, se convirtió en una hostería, que tiene capacidad para 30 personas y es de tipo ecológico. El amor por la naturaleza y una gran paz se sienten desde que se pisa el sitio.
Para los niños es un programa especial porque deambulan por los patios mientras persiguen a los papagayos, perros, patos, loros y muchos animales que son parte de la hostería. Y para los adultos, las hamacas son un buen sitio para pasar la tarde y leer un buen libro, o caminar hacia la playa, la que se comparte con los visitantes del Hotel Playa Dorada, ubicado al lado.
Los cuartos de corte rústico son bonitos y bien equipados, todos con aire acondicionado y agua caliente. El desayuno está incluido y el almuerzo o cena previo aviso, pero todo es fresco, del día. El mismo Gabriel se encarga de ir al mercado y disponer las comidas, claro que tiene una gran ayudante, su hija Fiorella, quien le encanta esta vida apacible.
Precio $ 50 por persona.
La Milina (entrada junto a Las Conchas).
Teléfonos: 293-0680, (09) 787-4580