Puede considerarse un engaño ingenioso y cruel. Pero las leyes de la naturaleza aprueban cualquier acto de supervivencia. La mariposa, por crédula, resulta víctima del magnífico disfraz del pétalo modificado de la orquídea Psychosis Krameriana, el cual por lucir como una mariposa atrae a la alada víctima que busca una pareja para reproducirse.
La mariposa cumple su papel: llega a la orquídea, seduce, se agita, intenta copular, insiste, insiste e insiste hasta que se percata de que su mariposa no es mariposa, sino una especie de muñeca de hule que también ha cumplido su papel: atraer al insecto para impregnarle una bolsa de polen que la amante frustrada depositará en el pistilo de otra orquídea que, posiblemente, utilizará el mismo engaño para convocarla.
Este es uno de los juegos de mentiras creado por una experta en supervivencia que sabe moverse en las arenas movedizas del tiempo.
Un reino en Ecuador
Las orquídeas son las flores más complejas del reino vegetal, por lo que a menudo son llamadas las reinas de las flores, según el quiteño Alexander Hirtz, presidente del Consejo Latinoamericano de Orquideología, quien agrega que el Ecuador es, al parecer, el reino preferido de estas plantas ya que posee la mayor cantidad de especies registradas: 4.215 (todo Estados Unidos tiene como 350 y Brasil, el segundo país en cantidad, 3.800).
Ese récord fue oficializado en la exposición internacional de orquídeas celebrada en el 2000 en Hannover (Alemania) y fue confirmado por los expertos de 16 países convocados a la Expo Universal Orquídeas, celebrada del 4 al 9 de febrero en el centro cultural Itchimbía, bajo la organización de la Asociación de Orquideología de Quito, el Jardín Botánico de Quito, el Ministerio de Turismo, la Empresa Metropolitana de Turismo, la Cámara Provincial de Turismo de Pichincha y la empresa Ecuagenera, que exporta orquídeas.
Es así que los ecuatorianos convivimos, a veces sin saberlo, entre seres que habrían provocado que Charles Darwin escribiera un segundo o tercer tomo de su libro sobre el origen de las especies, ya que este miembro del reino vegetal es la planta más evolucionada que se conoce, indica Hirtz, de padres alemanes, quien participó activamente en el evento por ser uno de los mayores expertos en el país.
Más engaños, más vida
James Pérez, director ejecutivo del Jardín Botánico de Guayaquil, coincide con el estudioso quiteño, y agrega que tal evolución se debe a la necesidad de estas plantas por sobrevivir. Por ello inventaron estrategias de reproducción que no se encuentran en otros vegetales.
Por ejemplo, “son las reinas de la imitación”, señala Pérez, quien explica que hay orquídeas que simulan el olor de la feromona de la hembra de insectos como las moscas, así atraen al macho que busca reproducirse, pero sencillamente es una maniobra para utilizarlos como transporte del saco de polen. Allí justamente hay otro indicio de evolución: las orquídeas producen su polen en sacos, para así facilitar el transporte del cargamento entero en el insecto que lo recoge durante su paso.
Otro método de seducción es menos romántico: imitan el olor de la carne descompuesta, el cual resulta atrayente también para las moscas y otros insectos. Y aunque hay orquídeas que ofrecen néctar para atraer a los insectos, hay otras que imitan tal olor prometiéndoles a los insectos un banquete que no