Después de casi un año y ocho meses de haberse decretado la restricción de importar armas, varios locales dedicados al negocio se han quedado sin stock.
Es el caso de Andrés Haz, quien desde hace siete años mantiene una importadora de armas y otros artículos de seguridad.
Haz señaló que desde hace unos meses no cuenta con armamento para vender, por lo que ahora le resta distribuir chalecos de protección, gas pimienta, uniformes para guardias de seguridad, toletes y otros artículos. “Ya no se puede con el negocio de importación de armas”.
El mismo panorama se observa en otros locales de venta de armas por el centro y norte de la ciudad. Al respecto, el Centro de Control de Armas del Guayas ha recibido el comunicado de dos importadoras señalando que se retiran del negocio ante la falta de armamento.
Dueños de importadoras coincidieron en que la restricción para comprar armas se mantiene indefinida porque se reformará la Ley respecto a este tema y además, según dijeron, es posible que su control pase de las Fuerzas Armadas a la Policía Nacional.