Diego Benitez Osejo, ex abogado de la Aldhu fue apresado el pasado miércoles luego de una audiencia pública.
El ex abogado de la Aldhu y de los Ostaiza, Diego Benítez Osejo, aparece tras el presidente Rafael Correa en un mitin de PAIS.
Estos tres documentos son parte del proceso que investiga la vinculación del ex asesor del Ministerio de Seguridad Interna y Externa, José Ignacio Chauvín con redes del narcotráfico.
Dos días después de instaurado el Gobierno de la Revolución Ciudadana, el 17 de enero del 2007, los hermanos Jefferson, Miguel y Édison Ostaiza Amay constituyeron una empresa registrada bajo el membrete de Multinacional Integral Productiva Jooamy EMA.
Entre las actividades que constan bajo esa razón social están la compra, venta, diseño, construcción, arrendamiento e importación de bienes muebles, dentro y fuera del país, además de la organización de eventos artísticos.
En la información recopilada por la Fiscalía Antinarcóticos del Guayas se encontró que la firma nació con un capital nominal de $ 5.000 y varias cuentas en diferentes instituciones bancarias locales y del exterior en las que movía un promedio de $ 400.000 mensuales.
Constan como propietarios Jefferson Ostaiza y el colombiano Álvaro de Jesús Franco, con aportes de $ 4.250 y $ 750, respectivamente.
La compañía está registrada en la base de datos del Servicio de Rentas Internas (SRI). En el 2007 reportó cero dólares por Impuesto a la Renta.
El fiscal antinarcóticos del Guayas, Jorge Solórzano, presume que los hermanos Ostaiza habrían cometido delitos administrativos, porque asegura tiene registros del no pago de impuestos, además de incumplimientos de sus obligaciones patronales.
Jefferson y Édison constan como gerente y subgerente de Jooamy, en ese orden, y Juan del Castillo como tesorero.
La oficina central estaba ubicada en las avenidas Amazonas y Naciones Unidas, en pleno centro financiero al norte de Quito y justo frente a la oficina de la anterior Corte Suprema de Justicia.
Por sus múltiples actividades, Jooamy, intentó negocios en diferentes instituciones del Estado, con resultados positivos en unos casos, y negativos en otros.
Así, entre los 58 folios o carpetas que son parte del expediente del caso ‘Huracán de la Frontera’ y que tiene más de 6.000 páginas se encontró un certificado de inscripción de Joamy dirigido al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas para la adquisición de 54.792 juguetes para los hijos del personal de la entidad. La compañía pagó por la inscripción $ 1.600.
También existen documentos sobre una propuesta para proveer 50 chalecos, cascos y linternas por $ 53.350 para personal de la Armada Nacional.
Para participar en esos concursos, que habrían sido convocados en mayo, junio y julio del año pasado, la multinacional Jooamy presentó estados financieros en los que contabiliza activos por $ 4,3 millones y deudas por $ 6.763.
Además, la Federación Deportiva del Azuay giró un cheque a favor de Jooamy por servicios que esta entidad aún no ha explicado.
Pero el cheque no fue cobrado, según la investigación.
Los negocios de la multinacional también llegaron al sector petrolero estatal y privado, pues entre sus múltiples negociaciones se encontró una carta en inglés en la que Jefferson Ostaiza, hoy prófugo de la justicia, presenta a la empresa Shandong Kerui Petroleum Equipment Co. LTD., domiciliada en Dongying-Shandong (China), una oferta por $ 10,7 millones para la importación de un taladro de perforación en pozos petroleros.
Para asesoría en materia petrolera, por recomendación de José Ignacio Chauvin, ex asesor del Ministerio de Seguridad Interna y Externa, Jefferson Ostaiza contrató a su amigo Diego Benítez Osejo, ex abogado de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu) y ex comisario de Pichincha.
Pero, la asesoría de Benítez solo duró dos meses y no rindió frutos, pese a que le costó a Jooamy $ 4.000, según su propio abogado defensor David Ayala.
Por ello, Benítez Osejo recomendó a Eduardo Mejía para ese trabajo.
Benítez, además miembro del movimiento oficialista PAIS y abogado de los Ostaiza, fue apresado el martes pasado luego de una audiencia pública en la Fiscalía Antinarcóticos. Él figura en una serie de fotografías junto a miembros de PAIS y que son parte de la indagación.
De acuerdo con un oficio del 11 de julio del 2008, Mejía presentó a Jefferson Ostaiza un informe de las actividades realizadas del 16 de mayo hasta el 10 de julio de ese año.
En ese oficio detalla los resultados para las licitaciones convocadas por la Policía, la Armada, el Comando Conjunto y Petroindustrial.
Además indica que obtuvo requisitos para la calificación de Jooamy en las empresas Coface, para ser proveedor de Hidroagoyán, AGA, la petrolera ENAP-Sipec de Chile, Termopichincha, el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), Termoesmeraldas, Hidropastaza e Hidropaute.
Los Ostaiza también incursionaron en el mundo del espectáculo. En el expediente consta información sobre negociaciones con la empresa Team Producciones para que el grupo mexicano Maná ofrezca tres conciertos en Quito, Guayaquil y Cuenca.
Al final, esa productora abandonó la negociación, sin explicación.
Superasesor
En el expediente consta un certificado dado por Jefferson Ostaiza a Luis Alfonso Zárate García como asesor de proyectos petroleros de Jooamy, por lo que percibe un ingreso mensual promedio de $ 20.000. Sin embargo, no hay registros del trabajo cumplido.
Oferta
El 27 de febrero del 2008, Jefferson Ostaiza comunica a Fenix Entertaiment Group su decisión de comprar tres presentaciones del grupo mexicano Maná, “superando ampliamente el precio que pudieron haberles ofrecido”.