Si usted tiene niños lea esto. La rubéola es una enfermedad realmente benigna, causada por un virus y es prevenible a través de vacunas. Por lo tanto lo mejor que puede hacer es protegerlo.
En Ecuador la inmunización (vacunación) es gratuita. La primera dosis se aplica al año de edad y está dentro de la triple viral (paperas, rubéola y sarampión), luego la siguiente dosis debería hacerse entre los 4 o 6 años.
La pediatra-infectóloga Greta Miño dice que si los niños de dos o tres años no han sido protegidos contra el virus pueden sufrirla y transmitirla principalmente a través de la vía aérea mediante gotitas. La contagiosidad la cual se correlaciona con la diseminación del virus de la nasofaringe, comienza entre entre 3 y 8 días después de la exposición y dura por aproximadamente 11 a 14 días. Los niños que tienen las ronchitas en la piel (exantema) son contagiosas desde 5 días antes del mismo hasta 6 días después del inicio de las ronchitas.
Los síntomas pueden ser fiebre no muy alta, ronchitas tenues en la cara o cuello que se diseminan hacia todo el cuerpo y pueden ocasionar algo de picazón.
Otra característica de la rubeóla, es que el niño puede tener adenopatía es decir que sus ganglios estén grandes, principalmente los del cuello: suboccipitales, incluso que se inflamen los ganglios axilares y los de la región inguinal. “Es importante mencionar que en lactantes y ninos la enfermedad puede pasar desapercibida (asintomatica). También puede afectar a los adolescentes y adultos”, dice Miño.
Riesgo en embarazadas
Si una mujer se infecta con el virus de la rubéola en las primeras ocho semanas del primer trimestre de su embarazo, su bebé corre el riesgo sufrir el síndrome de la rubéola congénita que puede provocar muerte fetal, un parto prematuro o malformaciones congénitas severas en él como cataratas, ojo pequeño, sordera, hígado y bazo grande y alteraciones, ya sean cardiacas o en los huesos.
Para evitar esos males, lo ideal es que toda mujer en edad de la procreación y, con más razón si programa que va a tener hijos, conozca si tiene o no anticuerpos contra la rubéola mediante un examen de laboratorio llamado anticuerpos IgG específico para rubéola.
La doctora Miño, indica que si está positivo significa que ya la ha tenido y no necesariamente va a volver a presentarla, porque la inmunidad es de por vida. Pero si tiene una IgG negativa, quiere decir que no ha tenido rubéola durante su niñez y corre el riesgo de que si está embarazada y en contacto con un niño que porta la enfermedad, con apenas poca fiebre, se contagie.