Filtrar la luz, crear intimidad, reforzar un estilo decorativo, realzar una vista al exterior o disimular un defecto de construcción son ejemplos de lo que puede hacer una ‘simple’ cortina.
Las opciones pueden ser muchas. El primer detalle a tener en cuenta es definir qué función o propósito práctico contempla nuestra elección, luego definir el material a utilizar: madera, papel de arroz, tela... Depende del tipo de clima y los gustos del habitante, pero sin olvidar que deben estar acordes al estilo decorativo del lugar.
Las toldas o cobertores para exteriores son también un detalle que no se puede pasar por alto. Las terrazas o jardines son centros de reuniones y estos artículos no pueden desentonar. Los hay de tela o materiales sintéticos, pueden colocarse de forma permanente o cuando sea necesario. Sus colores deben combinar o contrastar con los muebles.
Fuente: www.estiloambientacion.com.ar