WASHINGTON. Partidarios de Barack Obama, durante el concierto “We Are One" (“Somos uno”), en el Lincoln Memorial.
Los más de 40 pinchazos, las noches en una tienda de campaña y un choque con un jeep no hicieron desistir a Ryan Bowen de su empeño de atravesar EE.UU., de oeste a este, en bicicleta, para asistir hoy a la investidura de Barack Obama, en Washington.
El joven de 22 años llegó el domingo por la mañana a la capital estadounidense, tras recorrer cerca de 5.000 km en seis semanas desde su casa en Los Ángeles (California, oeste).
“Me sentí inspirado por el mensaje de cambio de Obama en la campaña presidencial”, explicó Bowen, que antes no había pedaleado más de 30 km por día, y que ahora recorrió un promedio de 130 km diarios y llegó a 240 km.
Bowen ha tenido la suerte de recibir, de manos del parlamentario de Oregon, Earl Blumenauer, una de las 240.000 entradas para presenciar de cerca la juramentación de Obama.
Como Bowen, en medio de una intensa expectativa por la juramentación presidencial de Obama, y soportando gélidas temperaturas, mucha gente que ha llegado a Washington se congregaba ayer en las calles y en las inmediaciones de la plaza National Mall para enterarse en las pantallas de televisión de detalles sobre la histórica asunción del primer presidente negro de EE.UU.
Los estadounidenses darán vuelta una página decisiva de su historia hoy, cuando Barack Obama, un negro de 47 años, se convierta en el 44 presidente tras la ceremonia de investidura en Washington, ciudad que se preparaba intensamente para vivir horas excepcionales.
Obama, hijo de un keniano y una estadounidense, habló la semana pasada en una entrevista sobre cómo su identidad racial puede unificar y transformar a EE.UU.
Más allá del simbolismo histórico de su investidura, Obama espera utilizar su presidencia como un ejemplo sobre cómo las personas pueden tender puentes para acortar sus diferencias. “Lo que espero mostrar es una manera de interactuar con gente que no es como tú y que no está de acuerdo contigo que cambia el carácter de nuestra política”, ha dicho el presidente electo.
Obama, ha generado grandes expectativas no solo entre los estadounidenses, sino en el mundo. La comunidad internacional espera con impaciencia su investidura.
De hecho, la expectativa por su llegada a la presidencia de EE.UU. y el anuncio en Gran Bretaña de un plan de rescate bancario animaban ayer a los mercados, pese a las últimas sombrías predicciones para la economía del mundo.
Apuntes
Ausente
Robert Gates, el secretario de Defensa del presidente saliente George W. Bush y del entrante Barack Obama, se ausentará de la ceremonia de investidura porque fue designado para asegurar la Presidencia en caso de que ocurra un atentado, indicó ayer la Casa Blanca.
Seguridad
Para que todo transcurra sin sobresaltos se ha realizado un despliegue de seguridad sin precedentes: más de 30.000 soldados y miles de policías custodiarán la zona, mientras que patrullas por aire y agua estarán atentas para impedir cualquier atentado.
Festejo universitario
La Universidad de Columbia en Nueva York celebra hoy la investidura de su ex alumno más célebre, Barack Obama. El festejo consistirá en una reunión en el exterior del edificio para seguir una retransmisión de la ceremonia en Washington.
Sin jefes de Estado
En la ceremonia de investidura no hay grandes delegaciones de gobiernos extranjeros. A diferencia de las posesiones presidenciales en América Latina, a las que se invita a mandatarios de la región, en la asunción al poder de Obama solo estarán diplomáticos acreditados de Washington.
Alcohol y fiesta
Al terminar el gran día, en un hecho sin precedentes, los bares de Washington servirán alcohol hasta las 05:00.