Cuerpos esculturales, rostros perfectos. No importa si son rubias o morenas, pero deben hablar más de un idioma, tener carisma y personalidad. Son cualidades que se exige a una Miss Universo. Pero ¿por qué una Miss Ecuador no ha logrado el título del concurso de belleza más importante del planeta?
Desde que se inició el concurso en el país en 1955, con la coronación de Leonor Carcache hasta la actual soberana Doménica Saporiti, han surgido 51 reinas, reseña la página web oficial missecuador.net, de las cuales únicamente tres han destacado en el certamen internacional: Lucía Vinueza fue semifinalista en 1981, Soledad Diab obtuvo el título de Miss Fotogenia en 1992 y María Susana Rivadeneira quedó semifinalista en el 2004.
Tres ex reinas cuentan sus experiencias y el papel que hicieron como embajadoras de la belleza ecuatoriana.
Jéssica Bermúdez obtuvo la corona en el 2001 y no fue un impedimento su estatura, de 1,64 m, para el certamen internacional, pues cumplía con los requisitos de la época. Sin embargo, actualmente no hubiese tenido ninguna opción porque la altura mínima deseada, según publicaciones del concurso, es de 1,73 m.
“Cuando asistí al Miss Universo en Puerto Rico había mujeres más pequeñas que yo”, recalca Bermúdez, quien dejó como legado de su gestión la Fundación Nuestra Belleza Ecuador, que realiza obras sociales.
Considera que para llegar a la final le faltó respaldo económico y capacitación. “Yo solo recibí los vestidos para las presentaciones oficiales, lo demás me lo tuve que financiar y viajé sola, mientras que Miss Venezuela tuvo un equipo de diez asesores y trajes para cada ocasión”, recuerda.
La ex Miss Ecuador 2007, Lugina Cabezas, asevera que se necesita más tiempo de preparación. “Yo solo tuve un mes luego de la elección para capacitarme en diferentes áreas como oratoria, pasarela y maquillaje, y de allí vino la gala internacional en México”, refiere.
Lo que más rescata Cabezas de su experiencia en el torneo es la posibilidad de promocionar turísticamente al país a nivel internacional.
A María Susana Rivadeneira la animó a participar en el Miss Ecuador 2004 el hecho de que el país era sede del Miss Universo y se realizó una elección minuciosa. Recuerda que los organizadores fueron muy exigentes con las aspirantes, pues uno de los requisitos era tener 1,72 m de estatura, hablar un segundo idioma, tener una buena figura y además presentar proyectos sociales ejecutables.
La ex soberana cuenta que ella contrató a una persona para que la preparara para el Miss Universo. “La mujer ecuatoriana es muy bonita, así como la venezolana o la colombiana, lo que sí necesita es un poco más de preparación” asegura.
María del Carmen de Aguayo, organizadora del evento desde el 2004, indica que las candidatas reciben el total respaldo de la organización Miss Ecuador.
“Desde el primer instante se reúnen con los diseñadores para acordar el modelo del vestido para cada desfile, y reciben los trajes de presentaciones oficiales: los desfiles, traje de noche, zapatos, accesorios, de openning, todo lo que necesite cada una de ellas sin ningún tipo de preferencia”, asegura la ejecutiva del concurso.
Aguayo enfatiza que tiene profesionales especializados en imagen, odontología, estética, peinados, maquillaje, diseño de ropa, entre otros, que asesoran a las participantes. Y la tarea continúa con la ganadora para luchar por la obtención del título internacional.
No obstante, el missólogo ecuatoriano Marcos Tapia sostiene que la elección de Miss Universo es casi una cuestión del azar, pues “depende del tipo de belleza que busque el jurado calificador de esa edición, de acuerdo con sus gustos”.
Las ecuatorianas son mujeres de una belleza excepcional y un carisma singular, pero la preparación y la seguridad que demuestre la Miss Ecuador 2009 influirá en la decisión del jurado que elegirá a la más bella, coinciden las ex reinas.
OPINIONES
Lugina Cabezas
“La representante del país debe ser una mujer muy segura de sí misma y demostrar esa confianza en el concurso”.
Ma. Susana Rivadeneira
“La Miss Ecuador debe estar consciente de que ella representa a todo un país y debe entregarse por completo”.
Jéssica Bermúdez
“La preparación para una reina es fundamental dentro del concurso, así como el apoyo que recibe”.
