La posibilidad de un atentado en suelo estadounidense es “la más grave amenaza” que tendrá que enfrentar Barack Obama, advirtió ayer el presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush.
“La amenaza más urgente con la que tendrá que tratar, al igual que otros presidentes después de él, es un ataque contra nuestro territorio”, dijo ayer Bush en la que probablemente sea su última conferencia de prensa. Advirtió, asimismo, que Corea del Norte e Irán todavía son "peligrosos".
También habló de errores. El cartel de ‘Misión Cumplida’ que hizo colocar durante un discurso en un portaaviones en marzo del 2003, después de la invasión a Iraq, fue “claramente” un error, afirmó.
Bush aseguró que se consideraba afortunado de poder asistir a la investidura de Obama que, según él, será “un momento increíble” durante el cual un negro accederá por primera vez a la Casa Blanca.