Viernes 09 enero Economía

Importadores de confites y juguetes prevén más costos

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Susana Macías (i) y María Fernanda Mieles hacen el inventario de mercaderías en Comercial Bravo (sector de la Bahía). En este local se venden juguetes importados, en su mayoría desde China.

Dos empleadas de Comercial Bravo, establecimiento situado en la Bahía de Guayaquil, arreglaban ayer la vitrina de exhibición de juguetes. Carritos, aviones, muñecas, pistolas... son algunos de los artículos que aquí se expenden y que en su mayoría provienen de China.

El reciente anuncio del Gobierno de prohibir, restringir y poner fuertes salvaguardas o aranceles a ciertos bienes, entre ellos juguetes, como medida para ahorrar divisas al país, obliga a Leonardo Bravo, propietario de este local, a hacer  cuentas. “De seguro nos van a aumentar aranceles y con eso nos subirán los costos”, dijo.

Explicó que los pedidos para abastecerse de mercadería los realizó en estos días y llegarán en junio. “Si la otra semana ya es legal la subida, por esa carga que viene ya nos tocará pagar más en la Aduana”.

En otro sitio del centro de la urbe, en donde se comercializan juguetes y artículos para fiestas infantiles, una vendedora explicó que los dueños prefieren no comprar todavía a sus proveedores del exterior. Aquí se espera que el Gobierno, de forma   oficial, detalle qué bienes se van a prohibir o restringir, para tomar decisiones.

En este lugar estuvo Leonardo Herrera buscando juguetes para regalar en la matiné que organiza para su hija. A él la procedencia de estos productos no le interesa. “Yo me fijo en el precio. No ando viendo si es de China o de otro lado, solo que me alcance la plata”.

En Comercial Chile, que  vende confites, las expresiones del presidente Rafael Correa respecto a que   Ecuador destinó unos $ 65 millones en importar chicles, bombones, caramelos, el año pasado, también preocupan. Se temen  posibles trabas al ingreso de estos bienes.

“Aquí no hay suficiente producción nacional para abastecer la demanda, por eso tenemos que importar. Ya hicimos nuevos pedidos en diciembre y ahora no sabemos cómo se afectará nuestra inversión”, comentó Kléber Moreno, propietario de este local que comercializa al por mayor y menor.

Aunque en sus perchas tiene golosinas nacionales, contó que el 70% de los productos provienen de Colombia, Chile, Argentina y Perú, y por tratarse de productos de rotación rápida, no podrían suplir la demanda.

Gonzalo Chiriboga, presidente de Confiteca, explicó al Jefe de Estado, el martes pasado, que la importación registrada obedece a que el sector tiene un grave problema de abastecimiento interno de azúcar.

“Mientras el precio internacional es de $ 327 la tonelada métrica, el local es  de $ 470 hasta $ 570. Con insumos caros es difícil competir”, indicó.

En ese sentido  solicitó conceder al sector industrial un cupo de importación de azúcar a precio internacional, lo que no solo ayudaría al sector de confites, sino también al de gaseosas, de jugos y al pastelero.

Isabel Noboa, presidenta de Consorcio Nobis, dueño de La Universal, añadió que en Colombia internamente el valor del azúcar es alto, pero para exportar se aplican precios bajos. Por eso cuestan un poco menos en el mercado ecuatoriano.

Textuales: LO QUE DIJERON
Kléber Moreno, IMPORTADOR DE CONFITES
“Si nos aumentan los impuestos que pagamos por estos productos, tocará subir al consumidor”.

Leonardo Bravo, IMPORTADOR DE JUGUETES
“Aquí hay escasa industria nacional de juguetes, ¿cómo haremos entonces?”.

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