Una nueva protesta realizaron ayer ex funcionarios del Banco Central del Ecuador (BCE) a quienes se les adeudan los aportes patronales.
El martes pasado se cumplió el plazo que dio la Superintendencia de Bancos para que el Banco Central aclare las cuentas del fondo y pague a los 294 perjudicados. Pero las autoridades del Central no han cumplido con la disposición ni se han pronunciado al respecto.
Los perjudicados pidieron con gritos y pancartas cárcel para los responsables del manejo del Fondo, que de acuerdo a un informe de la Superintendencia se hizo de manera irregular. Un policía les informó que las autoridades los recibirían después de la posesión de la gerenta del Banco, Karina Sáenz. Hasta las 15:00 no se cumplió el ofrecimiento, por lo que los manifestantes se fueron lanzando huevos al edificio.
Media hora después tenían previsto reunirse con el intendente de Seguridad Social, Danilo Coloma, quien indicó que si no se cumplía el plazo se procedería a la destitución de las autoridades responsables. El pedido de los ex trabajadores será que se cumpla con esa disposición.
Aunque ayer estaba prevista la posesión de Sáenz, esta no se dio. Ella presentó hace una semana la renuncia a su cargo de miembro del directorio del Central para asumir la gerencia de la institución. También fue miembro de la Comisión de Auditoría del Crédito Público (CAIC). Fuentes de la entidad indicaron que asumirá sus nuevas funciones en el transcurso de la próxima semana.