Familiares, amigos y estudiantes de planteles de Salcedo marcharon ayer hasta el Consejo de Justicia y Fiscalía en Latacunga para exigir que haya un severo castigo por el fallecimiento del niño Santiago Moya.
El año pasado la ciudadanía se conmocionó ante la muerte de Santiago Moya, de 11 años, quien sufrió el ataque de la pandilla Los Paulos, que lo golpeó hasta matarlo por haber defendido a otro menor al que también agredieron. Ayer se dio una audiencia en el caso, lo que motivó la protesta.
Oswaldo Amores, familiar del menor, señaló que de las investigaciones se desprende que el niño fue testigo de cómo los pandilleros golpeaban a otro menor, ante ello Santiago, montado en su bicicleta, fue a avisar a la mamá del agredido para que intervenga; no obstante, más tarde cuando el niño salió a un mandado de su abuela se encontró con sus agresores, quienes al verlo bajaron de la camioneta en que viajaban para golpearlo por “chismoso”.
En primera instancia, la Corte ordenó la prisión del dueño de la camioneta y de tres jóvenes de la pandilla, sin embargo, luego se dejó en libertad al conductor pese a que testigos señalaron que este esperó hasta que se golpee al pequeño.
Durante la marcha, los participantes pidieron que cese la violencia en el país. Mientras tanto, la Fiscalía continúa receptando más declaraciones en el caso.